La cosa fue así. El domingo pasado, publiqué en este blog la columna titulada “Un poco corta quedó la sábana” en la que explicaba el contexto y los alcances del nuevo decreto de regulación del mercado de hidrocarburos. Parece que Roberto Lavagna la leyó y se enojó.

El post estaba acompañado por una foto personal de una siesta reparadora porque, ya saben, yo me debo a ustedes y, además de informarlos, siempre quiero sacarles una sonrisa cuando me leen.

Ahora viene el tema del lío.

En su edición de hoy, del diario Perfil Lavagna critica el rumbo económico que ha tomado el gobierno de Cristina Fernández y concluye: “Hay dos posibilidades: o se administra mal o hay un problema económico mayor que genera déficit. Si se administra mal, todos lo hacen, la Nación y las provincias, porque todos tienen déficit. Si uno elige la otra teoría, que yo creo más, que hay un problema económico de mayor envergadura, lo que se hace en cualquier país normal es convocar  a los gobernadores y tratar de buscar una solución común a todos los demás. Acá el camino es otro y por eso me parece que no hay que tratar el tema con la teoría de la frazada corta”. Lease que en el caso del ofri que está haciendo es más apropiado hablar de frazada que de sábana.

Es evidente que el ex ministro de Economía está leyendo este blog y para mí es un orgullo. Ja!