La fuerza del changuito de supermercado sería una de las variables que más traccionó la economía del año que está terminando, según datos de la Consultora Analytica, que dirige el economista Ricardo Delgado.

Según su último informe, el “consumo privado aportará este año algo más de 2 puntos al crecimiento proyectado del PIB, del orden de 2.5%. En la recuperación post Gran Recesión 2008-09, nada menos que dos tercios del crecimiento acumulado provino del gasto de las familias. Es, claramente, la variable estrella de la política económica de CFK”.

Y agrega: “En 2012 el gobierno sostuvo la velocidad de crecimiento básicamente a través del gasto de las familias: su aporte supera el 80%”.

Esa sería la explicación sobre por qué la Argentina no entró en recesión tal como pronosticaban entre abril y junio últimos, varios economistas, ¿se acuerdan?.

“Que el consumo privado haya logrado sostenerse en los peores momentos del año explica por qué la Argentina no entró en recesión, como algunos pronosticaban en los meses más críticos (abril-junio). En ese período, el consumo “food” (alimentos, bebidas, artículos de limpieza, y de perfumería) desaceleró su tasa de crecimiento a apenas 1.2% mensual en promedio, un punto por debajo del ritmo del primer trimestre. Desde entonces, según datos de Consultora W, volvió a ganar velocidad: entre julio y setiembre, los consumos básicos crecieron a un promedio de 2.6% mensual. Proyectamos que estos porcentajes se mantengan hasta fin de año”, avanza el informe.

Una pregunta de sentido común. Si mamá se aviva que su capacidad de compra está ligada a su capacidad de endeudamiento y que ese financiamiento le está saliendo muy caro, ¿seguirá llenando el changuito en 2013?.