Género

Poner el cuerpo (retratos del aborto en la Argentina)

Poner el cuerpo (retratos del aborto en la Argentina)

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Por Leni Gonzalez

500.000 abortos anuales. Casi la misma cifra que nacimientos.

2 abortos por día, 2 en la vida de una mujer. 

80.000 internaciones al año. 

100 mujeres muertas por año.

 

“Abortar es un acto político, ejerciendo una acción directa sobre el propio cuerpo. Nuestro cuerpo es nuestro territorio, nuestro espacio físico de libertad. Y, hoy por hoy, el aborto es un acto de desobediencia civil. Legalizar el aborto es una decisión política ¿pero quién la toma? La ley de abortos no punibles no alcanza ¿La legalización alcanzará? Es necesaria pero no suficiente. Sobre todo mientras exista aún la objeción de conciencia por parte de médicos”, dice la fotógrafa argentina Guadalupe Gómez Verdi quien junto a dos colegas que viven en Buenos Aires, la alemana Lisa Franz y la francesa Léa Meurice, comenzaron el año pasado con el proyecto de visibilizar historias y testimonios de mujeres y hombres que han experimentado al menos un aborto en su vida, para comprender las razones de por qué en la Argentina siglo XXI sigue siendo un tema tabú e ilegal.

“En mi país, el aborto es legal y por eso comprendí cuán importante es la legalidad de la interrupción del embarazo porque no es una decisión fácil de tomar; y más importante aún, es que tengamos acceso a la información, a una asesoría profesional, que sea gratuito y que haya educación sexual integral en los colegios”, dice Lisa Franz  que al igual que Léa Meurice se pusieron a investigar al enterarse de lo que sucedía en el país donde han elegido vivir. “Nací en un país con valores laicos, con el derecho a abortar ya conquistado –dice la francesa–. Es violencia hablar del ‘derecho por la vida’ si ni siquiera nosotras podemos elegir sobre la nuestra. ¿Qué derecho a la vida es el que vale? Si uno no puede ser dueño de su propio cuerpo, ¿dónde comienza la libertad?”

Las tres coincidieron en un taller del grupo de Sub Cooperativa de Fotógrafos y se pusieron a trabajar en esta búsqueda con la colaboración de organizaciones feministas y de médicos que apoyan este derecho. Las mujeres, de distintas edades y partes del país, se muestran como lo desean, desnudas o vestidas, de frente o de espaldas, contando su experiencia de ser o no madres, no por obligación sino por deseo, mujeres que no se victimizan ni piden perdón ni se justifican, mujeres que la pasaron mal como Sonia Sánchez: “¿Sabes por qué me hice yo los abortos? Yo nunca tuve un fiolo hombre o una fiola mujer. El Estado fue el fiolo para mí, el hambre, la falta de educación, trabajo. No fue un hombre, fue el hambre, vivir 5 meses en la plaza once lo que me prostituyó. Yo lo miro desde el otro lado. Yo cuando me hacía el aborto era porque yo me quería sacar eso porque no sabía, yo no quería tener un hijo de quien no sabía quién era el padre. Además porque sentía que era una cosa impuesta. (…) Nunca lo sentí como un hijo. Nunca. Yo tenía que sacarme esa violencia que me estaban metiendo dentro. El haberme quedado preñada era más violento todavía, era una violencia más fuerte”.

El apoyo de Amnistía Internacional se sustenta en la campaña “Mi cuerpo, mis derechos” con la cual la institución se propone garantizar los derechos sexuales y reproductivos de todas las personas, y la campaña “Derecho a decidir”, para promover en el Congreso de la Nación un debate serio y plural sobre la gran deuda de los treinta años de democracia, la despenalización del aborto.

 

Info:

11 semanas, 23 horas, 59 minutos:muestra fotográfica sobre el aborto en la Argentina. En Palais de Glace (Posadas 1795). Entrada gratuita, hasta el 9 de septiembre.

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