Históricamente reticente a votar peronismo, la Ciudad de Buenos Aires es hoy terreno exclusivo de la “nueva política” que ofrece el PRO. Dirigentes sin corbata, en apariencia cancheros, jóvenes y exitosos. A algunos ese look les queda más o menos bien, como al ascendente “Guillo” Dietrich, ministro de Transporte porteño. A otros, como al “Brillante” jefe de Gabinete Horacio Rodríguez Larreta, por más que los vistas de seda…

Pero no desviemos la atención: Decíamos que los porteños no votan peronismo. O al menos no lo suficiente como para ganar una elección. Allí está, el bonachón de Daniel Filmus, progre, con sus canas y su barba tan a tono, penando por un récord de derrotas difícil de imitar.
Y allí está Víctor Santa María, líder del sindicato de los porteros (SUTERH) y titiritero del PJ Capital, tratando de encontrar una opción viable para 2015. Titánica y casi seguro imposible tarea la de entronizar al peronismo en Capital, que cuenta con 146 mil afiliados.
Los porteños han votado, desde la autonomía de 1994 al radical Fernando de la Rúa primero, al progresista Aníbal Ibarra después y por último al ex presidente de Boca Mauricio Macri.
El peronismo tuvo en Jorge Telerman una oportunidad. Asumió el mando tras la destitución de Ibarra, procesado por la tragedia de Cromañón. Llegó sin los votos, claro, pero en el año que estuvo al frente de la Ciudad (2006), el kirchnerismo tuvo la inmejorable oportunidad de brindarle todo su apoyo para retener la Capital, y no lo hizo. Aún hoy se paga ese error. Es sabido el desprecio de la presidenta por la Capital, y también la necesidad del kirchnerismo de tener un rival de cabotaje como el Ingeniero para echar culpas. Pero incurre en un error al no poner toda la carne al asador en el distrito con más prensa del país. Buenos Aires aporta los votos, la Ciudad es una vidriera inmejorable.
A ese armado se está dedicando desde hace años el portero Santa María, que ayer reunió al jefe de Gabinete de la Provincia, Alberto Pérez, al intendente de La Matanza, Fernando Espinoza (casi seguro presidente del PJ bonaerense), al gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey y al presidente del Banco Provincia, Gustavo Marangoni, en un acto en el ND Ateneo. En la difícil tarea de construir un candidato potable, el PJ Capital se prepara para dos años ajetreados. Y el simbolismo de ese espacio tan porteño y peronista, lo dice todo: allí fue donde Néstor Kirchner y Daniel Scioli lanzaron su candidatura en 2003.
El desafío hoy es ganarle a Macri, tarea difícil, pero en política nada está dicho hasta el momento de abrir las urnas.