Daniel Scioli eligió irse bien lejos para decir lo que va a decir. Esta noche parte rumbo a Nueva York junto a parte de su equipo, para participar del Consejo de las Américas, organizado por líderes de empresas internacionales. Lleva bien preparado su discurso en el alabará la gestión económica del Gobierno al que pertenece, pero con sus propios retoques para diferenciarse y mostrarse como el candidato “que va a continuar el modelo de inclusión corrigiendo lo que sea necesario”. Hablará de inversión (“Es el momento de invertir en la Argentina”, dijo el domingo) y tratará de llevar un mensaje de estabilidad: “Mientras algunos quieren sembrar desconcierto, quiero promover la tranquilidad y transmitir confianza en el progreso de la Argentina”, tal como señaló en declaraciones a la Prensa.

Es esa la línea argumental principal del Gobernado de Buenos Aires, al que podrán pegarle hasta el cansancio desde la izquierda y la derecha sin moverlo de su centro. Decidido a ser Presidente en 2015, ya empezó a deslizar algunas frases sutiles para mostrarse como candidato, palabra que nunca dirá hasta entrado el 2015. Lo más fuerte que se animó a decir hasta ahora (siempre con rodeos) es que la gente le va a dar “una oportunidad”. Su última jugada de mostrarse con cuatro economistas de renombre en medio de la crisis, va en ese sentido de proyectar fortaleza intelectual en lugar donde hace agua el kirchnerismo. Y, como siempre, lo hará sin romper.
Mientras tanto, el Gobierno nacional sabe que Scioli utilizará la reunión en la capital financiera del mundo para mostrarse como líder. Y lo dejarán hacer. Cristina Kirchner entiende perfectamente que es un riesgo que debe correr para sumar tranquilidad, en un momento en que el propio Gobierno de Estados Unidos juega a favor de la Argentina en las negociaciones con el Club de París, y a pocos días de sellar un acuerdo con las cerealeras por la liquidación de 2.000 millones de dólares en granos. También va en en sintonía con la buena noticia de la contención del dólar. No es momento -pasado el sainete de Fútbol para Todos que casi expulsa del Gabinete a Jorge Capitanich-, de generar más discordia.
CKF y Daniel Scioli no se aman. Pero van camino a ser un matrimonio por conveniencia. A ella le viene bien tener alguna escapatoria hacia adelante si es que no consigue posicionar a algún “soldado” propio. Y él necesita del aparato del kirchnerismo para el alcance territorial. Ya lo decían los Stones: “No siempre puedes tener lo que quieres… pero si lo intentas, obtendrás lo que necesitas”.scioli cris