Hoy comienza el gran desafío de las paritarias, que como ya dijimos en varias oportunidades, es la madre de las múltiples batallas que debe enfrentar el Gobierno para equilibrar el gasto y contener los precios. Será con los docentes, quienes ya anticiparon un pedido de ajuste superior al 40%. 
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, adelantó hoy en conferencia de prensa que van “con las mejores intenciones de dialogar”, pero se reservó el derecho de la Presidenta a definir una suba por decreto si no logran acordar.
Es esa la tecitura del Ejecutivo, envalentonado por el efectivo control de tipo de cambio que dirige el titular del Banco Central, Juan Carlos Fábrega. Y es la misma firmeza que exhibió al anunciar en el Boletín Oficial la creación de un régimen de “registración sistemática de movimientos y existencia de granos no destinados a la siembra” para abril, con el que la AFIP tendrá un mayor control sobre los acopios de los productores.

El tercer punto que ejemplifica la postura de CFK es la batería legal que prepara el kirchnerismo para la “regulación de los monopolios” sin meterse en el control de las ganancias de las empresas y la ya mencionada quita gradual de subsidios energéticos en la Ciudad de Buenos Aires.
Y para completar el panorama, el núcleo duro del Gobierno (CFK-Capitanich-Kicillof) recibió con agrado el aporte a ésta estrategia que hizo la Comisión Nacional de Valores. Su titular, Alejandro Vanoli (ex Plan Fénix) advirtió que se controlará a las empresas que realicen “prácticas desestabilizadoras” y tengan “conductas especulativas”.
Así, la estrategia de pinzas que armó el Gobierno para contener la inflación va terminando de delinearse. Nadie desde el oficialismo lo va a decir, pero el fantasma de la estanflación, palabra que agitaron algunos economistas contrarios al “modelo” y que encontraron eco en los medios considerados opositores a la administración kirchnerista, prendió una luz de alarma en la Casa Rosada.
Los meses que vendrán serán clave para ver si ese concepto que implica una alta inflación sumada al estancamiento de la economía, tienen algún asidero con la realidad.