Por Diego Falcone (Analítyca Consultora)

La noticia del día de ayer es que Thomas G. no embargará los fondos depositados por Argentina en el BoNY (Bank of New York) destinados a los bonistas reestructurados.

En una época de vacas flacas ésta es una buena noticia. ¿Por qué? Porque nos da tiempo a encontrar una solución en los próximos 30 días (tiempo que tenemos hasta el default definitivo). Es decir, si Argentina paga en este plazo, tudo bem. Si no, estamos en la “D”. Por un lado, tenemos el pedido de los holdouts (NML a la cabeza) por un embargo; por el otro, el Gobierno pidiendo que se le permita girar los fondos y cumplir con  el pago del cupón del Bono Discount que vence el Lunes 30/6.

Pero Thomas G. sabe que la única forma de negociar con este Gobierno es bajo presión. Los dólares no se tocan hasta que haya un acuerdo. Pensemos que Judge Griesa considera a este Gobierno no digno de su confianza y teme que si permite el pago (ademas de incumplir con su propio fallo) le daría margen a Kiciloff y cia. para instrumentar un cambio de jurisdicción antes del próximo vencimiento del Bono Par en septiembre. Esto es lo que nosotros pensamos que tuvo en cuenta el Juez en la audiencia de esta mañana en New York (ademas de sus ganas de irse de vacaciones).

En esta novela no hay buenos ni malos, sino impericia de un Gobierno que llegó, luego de varios años, a la instancia final sin una estrategia clara. ¿Qué sabemos? Que los holdouts quieren cobrar y el Gobierno quiere pagar. Esa fue la visión de nuestro anterior informe. Seguimos pensando lo mismo. En los próximos 30 días veremos más volatilidad pero creemos que está en la conveniencia de ambas partes evitar el Default.

Conclusión: Buy Argentina. Con cautela, porque esto es Argentina. Seguimos recomendando posicionarse en activos locales de cara al 2015. Vemos valuaciones atractivas tanto en el equity (bancos e YPF) como en los Bonos en USD. Pero ¡CAVEAT EMPTOR! Comprar Argentina no es apto para cardíacos.