Hay modas que llegan para quedarse y hasta pueden convertirse en tendencia. El boom de los espacios de coworking aterrizó en Buenos Aires en 2008 pero encontró su boom en los dos últimos dos años. Hoy, son la “nueva forma de trabajar”.

Están los que recién empiezan un proyecto y todavía no pueden invertir en una oficina propia y también los que se sienten encerrados entre cuatro paredes y saben que en la calle o los espacios abiertos hay más chances de concentración y creatividad. Para ambos casos, cargar la compu en la mochila y salir a instalarse en las oficinas compartidas puede ser la opciónmejor y más barata.

El coworking o trabajo cooperativo es una forma de trabajo que permite a profesionales independientes o no, emprendedores y trabajadores de diferentes ramas -también llamados coworkers- compartir un mismo espacio de trabajo, tanto físico como virtual y relacionarse entre ellos con el fin de alcanzar un logro común, conocerse y hasta convertirse en cliente – proveedor.

La Ciudad de Buenos Aires cuenta con 9 de estos espacios, 8 de los cuales son pagos y requieren reserva previa: Urban Station/ Areatres/ Cespedes/ La Maquinita/ Njambre/ Coworking Buenos Aires/ Nido Santa Catalina/ The Office.

El único público y gratuito, donde no es necesario tomar turno previo, funciona en el Distrito de Diseño, dentro del Centro Metropolitano de Diseño (CMD), en el barrio de Barracas –Algarrobo 1041- que cuenta con puestos de trabajo individual y grupal, con los mismos beneficios que uno privado.

Consultado por BorderPeriodismo, Martín Orlando, CEO de La Maquinita dijo:

“El pico máximo de gente lo logramos hace 3 o 4 meses y se mantiene firme hasta el día de hoy. Recibimos coworkers de distintos países, en menos de un año de existencia han pasado franceses, daneses, uruguayos, brasileros, chilenos, estadounidenses, gente de todo el mundo, igualmente el porcentaje local sigue ganando, 70% argentinos y 30% extranjeros”.

La ventaja de las oficinas compartida es poder relacionarse con gente que está en una misma “sintonía”, además de estr en un ambiente cómodo y seguro, sin bullicio como para concentrarse.

Los servicios que se ofrecen en estos espacios son un diseño moderno, excelente conexión a internet, impresoras, servicio de bar, conference call, bicicletas a disposición, lockers hasta servicio de mensajería y recepción de correspondencia. Y por supuesto, los precios son muy accesibles: en Urban Station, que cuenta con 3 sucursales en Capital y una en Pilar, una hora de trabajo en un puesto individual cuesta $35 y $135 por 5 horas si el uso es semanal y si el trabajo es en equipo y se requiere una sala para 6 personas, la primer hora ronda en $210, el mediodía $675 y la jornada completa $1250.

Cada lugar propone su valor agregado y su gancho para conseguir coworkers, apenas entrás a la web de Cespedes hay una frase que dice: “un ambiente que inspira, disfrutá tu día de trabajo junto a otros”, mientras que La Maquinita dice ser “un espacio de oficinas compartidas en el que el trabajo se convierte en sinergia y la sinergia se convierte en resultados”.

Esta modalidad que crece sin parar en países como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España, Alemania, Australia, México y Argentina deja en claro que en el mundo conectado en el que vivimos, la oficina puede viajar con uno mismo o, lo que hace 20 años atrás era impensado, la oficina “es uno mismo”, basta tener una computadora portátil, una cuenta de correo (con tantas aplicaciones que facilitan la vida) y un teléfono móvil para que todo funcione desde cualquier punto del mapa.

“Creo que el lugar físico siempre va a existir, ya que es la forma de diferenciar trabajo con vida personal pero lejos de ser el lugar al que uno “tiene” que ir a trabajar, será el lugar que uno “elije” para trabajar mejor”, plantea Orlando.

Por su parte, Enrique Avogadro, Subsecretario de Economía Creativa y Director del CMD dice: “En la Ciudad creemos en el trabajo colaborativo como insumo cotidiano del talento y los nuevos negocios, y promover espacios de este tipo es una tendencia en el mundo, queremos estar en línea con lo que pasa en el exterior.”

El concepto de oficina como el espacio físico: una habitación con computadora de escritorio, teléfono de línea y hasta taza con nombre propio, no ha desaparecido y quizá nunca suceda, pero hay una tendencia a ver el trabajo más del lado del disfrute, elegir dentro de lo posible, cómo trabajar.

Hoy, una diseñadora, un periodista, un programador, un emprendedor, un fotógrafo, un comerciante, un inversor, todos pueden convivir en un mismo espacio, encontrar trabajo común, pasarla bien y crecer juntos.

Lejos de que lo nuevo separa, parece que llegó la hora de la interacción.

Sites relacionados:

http://www.buenosaires.gob.ar/cmd

http://www.lamaquinita.co/

http://www.njambre.org/

http://www.cespedescoworking.com/

http://coworkingbuenosaires.com/

http://www.nido.org.ar/

http://www.sharedesk.net/spaces/view/1031/the-office/