Empieza la cuenta regresiva y se terminan las vacaciones, los chicos empiezan las clases, las casas van volviendo a las rutinas del año, el Síndrome post vacacional hace su entrada triunfal. ¿Qué és, de qué se trata? ¿Lo estás padeciendo? Enterate en esta nota de #Border

Por Leo Coscia (@leocoscia)

Para algunos es agradable volver a su trabajo y a su cotidianeidad, para otras personas es el peor momento del año, y  el fin de las vacaciones se presenta con sintomatologías físicas: taquicardia, dolores musculares, nerviosismo, molestias estomacales, cambios en el apetito, etc. Además también pueden aparecer sintomatologías psíquicas: tristeza, falta de interés, inquietud, irritabilidad. A este sentimiento, algunos psicólogos y psiquiatras lo han llamado Síndrome Post Vacacional.

La licenciada Dina Laufer, picóloga Clínica, especialista en Familia (MN47037), explicó que, en general, “es una sintomatología pasajera que está relacionada con la pérdida de ese momento de descanso o con que faltan 350 días para volver a ese estado. Pero en términos generales, hablamos que este estado o sensaciones tienen una duración de 15 días como máximo y si se alarga podríamos estar hablando de algún otro cuadro clínico”.

De acuerdo a los estilos de personalidad nos encontramos con que:

Las personas que peor lo pasan son los que ven a las vacaciones como la solución a todos sus problemas, por tal motivo cuando se terminan se angustian porque tienen que volver a su rutina.

   – Para quienes están sin trabajar, por diversos motivos, puede aparecer la tristeza ya que deben enfrentarse al reto de volver a encontrar trabajo.

   – A los que podríamos pensar que la vuelta al trabajo no les impacta tanto, son los  adictos al trabajo.

Laufer indicó que si bien no existen recetas mágicas, “hay ciertas acciones” que se pueden hacer para que la vuelta  de las vacaciones sea lo más agradable posible:

– No volver el mismo día que se comienza a trabajar.

   – Ir entrando en el ritmo laboral de manera gradual.

   – Continuar realizando actividades sociales placenteras.

   – Realizar actividad física.

   – Volver a replantearse proyectos personales.

   – Realizar algún hobby.

“En el trabajo, es importante y sería ideal realizar una primera reunión de manera informal donde uno pueda entrar en conocimiento con todo lo sucedido durante su ausencia. Establecer un orden de prioridades y planificar cómo irá resolviendo todos los temas pendientes y poder asumir progresivamente las responsabilidades que nuestro trabajo implica”, indicó.  La psicóloga destacó  además, la importancia de “pensar en que somos privilegiados en tener trabajo y poder tomarnos unos días de descanso, ayuda a retomar nuestra rutina. Se trabaja para poder vivir y disfrutar de momentos como los fines de semanas, salidas con amigos, realizar un hobby y por qué no, también de una merecidas vacaciones”.