Actualidad

5 operarios murieron mientras trabajaban en el subte porteño en los últimos 6 años

5 operarios murieron mientras trabajaban en el subte porteño en los últimos 6 años

La muerte del operario de la línea H se suma a casos registrados en la B, la C y la D. Cuatro de los cinco accidentes fatales se debieron a electrocuciones. Metrovías, la empresa concesionaria, confirma los casos pero evita opiniones públicas al sostener que aún están judicializados. La advertencia de los trabajadores ante un patrón estadístico alarmante. 

 

La muerte de Matías Kruger puede ser visto como un infortunado hecho aislado, pero si se mira el contexto, las estadísticas en accidentes laborales en el subte porteño dan la alarma. El caso del joven operario de la línea H que se electrocutó en la madrugada del miércoles 7 marca que, más allá de las posibles fatalidades, la empresa debería, al menos, tomar nota de la preocupante seguidilla de casos que se han vuelto un patrón grave que requiere atención. Desde 2011 a la fecha los registros revelan cinco empleados muertos en situaciones que deberían haber sido evitables: todas en horario laboral; todas durante la concesión vigente de la empresa Metrovías.  Cinco muertes en accidentes laborales en seis años y cuatro de ellas por electrocución.

Kruger jugaba futsal. Murió electrocutado trabajando en el subte.

Kruger jugaba futsal. Murió electrocutado trabajando en el subte.

Kruger tenía 24 años y, además de ser empleado de la concesionaria, era jugador de futsal en el club Boca y en la selección nacional. Falleció a las 2.30 de la madrugada del miércoles en el taller Colonia de la línea H. Había subido a una formación para arreglar y hacer un cambio de filtros a un aire acondicionado y cayó fulminado por una descarga eléctrica. Por el hecho, la justicia ordenó la detención del supervisor de Metrovías a cargo del operativo de aquellas reparaciones. La fatalidad impulsó tanto a la UTA como a los metrodelegados a realizar un paro general en todas las líneas del subte que sumió a la ciudad en un caos de tránsito durante el jueves. Los sindicalistas sostienen la preocupación por la frecuente repetición de casos, mientras la empresa, por política, evita dar opiniones públicas ante casos judicializados, aunque confirmó los casos registrados ante la consulta de #BORDER. La respuesta de los voceros de Metrovías revela cierta lentitud judicial para definir las responsabilidades en casos que se remotan a más de un lustro en el tiempo.

La primera muerte se produjo en febrero de 2011. En esa ocasión, un operario con 22 años de antigüedad en la empresa y con cargo de oficial general de Mantenimiento Calificado murió por una descarga eléctrica mientras trabajaba en los talleres de Constitución, debajo de la calle Pavón. Sus compañeros y los delegados atribuyeron el fatal desenlace a una “innecesaria presión de parte de la jefatura para finalizar el trabajo”.

Diego Martínez también murió electrocutado, en 2012, en la línea D.

Diego Martínez también murió electrocutado, en 2012, en la línea D.

Poco más de un año después, en marzo de 2012, Diego Martínez, de 32 años, murió electrocutado en el taller de la estación Congreso de Tucumán, cabecera de la línea DLa soldadora con la que trabajaba se encontraba en mal estado, con un cable empalmado en forma precaria, lo que provocó una descarga en Martínez que resultó fatal. Los sindicatos entonces pararon durante dos horas.
En abril de 2013 murió Antonio Villares. Fue en la estación Los Incas de la Línea B. Aquella mañana, minutos antes de las 7, la tormenta había inundado la estación y el operario bajó al andén para desagotarlo. Pese a que el sistema de protección debía cortar la corriente ante la presencia de agua en las vías, Villares murió electrocutado. Aquella vez el servicio de subte se interrumpió después de las 16.

Antonio Villares murió

Antonio Villares murió trabajando en la línea B. También por una descarga eléctrica.


Apenas cinco meses después, el 28 de septiembre, otro trabajador murió en la misma línea, esa vez, atropellado por una formación. Fue en un tramo entre las estaciones Federico Lacroze y Dorrego.  En aquella oportunidad, Metrovías emitió un comunicado en el que responsabilizó al empleado, que era nuevo en la empresa y, según la postura de la compañía, habría cruzado distraído. Los delegados, en cambio, reclamaron un sistema de seguridad más eficiente. Adjudicaron el accidente a que no hubo aviso sonoro ni lumínico, y por eso el operario habría sido arrollado. El servicio estuvo detenido unas horas.

La empresa Metrovías acepta los casos pero omite dar su postura por estar "judicializados".

La empresa Metrovías acepta los casos pero omite dar su postura por estar “judicializados”.

Ahora, a raíz de la muerte de Kruger, Metrovías emitió dos comunicados. El primero confirmó la muerte. En el segundo se desmarcaron de las acusaciones de los trabajadores, que reclaman mayores medidas de seguridad. Reconocen que existe un protocolo y puntualizan sobre los trabajos en pantógrafos y techos de formaciones. También dicen que la empresa capacita al personal y citan normas de calidad ISO. Mientras la empresa elige el silencio, la justicia demora las posibles condenas en cada caso. La responsabilidad de la concesionaria -o el deslindamiento de la misma- parece perdido en un cono de tiempo y burocracia. Mientras tanto, los trabajadores alertan sobre sus condiciones laborales. Y la frialdad de las estadísticas parecen dar motivos para que lo que se ve como una fatalidad pueda ser un patrón de riesgo más grave y preocupante.

Los casos:

-Diciembre 2016: Matías Kruger, electrocutado en talleres de la línea H.
-Septiembre 2013: Operario muere arrollado entre estaciones Federico Lacroze y Dorrego, de la línea B
-Abril 2013: Antonio Villares, electrocutado en la estación Los Incas de la línea B
-Marzo 2012: Diego Martínez, electrocutado en los talleres de la estación Congreso de la línea D
-Febrero 2011: Operario con 22 años de antigüedad muere electrocutado en el taller Constitución de la línea C.

Ver comentarios (2)

2 Comments

  1. carlos

    11 dic 2016 at 7:05 pm

    tendrian que usar guantes de goma dielectricos que usan las empresas edenor y edesur

  2. carlos

    09 dic 2016 at 2:05 pm

    tienen que tomar las madidas de seguridad. cosa que no hay

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Más de Actualidad

Castillo tapa

Mancha venenosa: carpetazos políticos para despegarse del escándalo de La Salada

Nicolás Geuna @nicogeuna23 jun 2017
Macri

Odebrecht deja el soterramiento del Sarmiento

María Julia Oliván @mjolivan14 jun 2017
fotodefernandoarechaga

Medios fallutos: en tiempos de #NiUnaMenos, sólo un tercio de mujeres son conductoras

María Julia Oliván @mjolivan07 jun 2017
crèditos

La trampa del dinero a sola firma supera en quejas a la telefonía celular

Natalia Gelós @nataliagelos01 jun 2017
calle (1)

La solidaridad, en una fotogalería que inspira a contagiar la acción

Border Redacción Remota24 may 2017
ungs

Habla la estudiante que denunció por abuso a cuatro militares

Jazmin Bronstein @JazBronstein06 may 2017
portada

#BORDER en Tucumán: Los Vázquez, el pueblo que crece entre un basural y el paco

Gonzalo Bañez Villar @gonzabanez03 may 2017
violencia futbol portada

Las muertes entre hinchas del mismo equipo de fútbol se duplicaron desde el 2000

Juan Agustín de Stefani @JuanDeStefani2221 abr 2017
paro docente

Hay 56 mil chicos menos en las primarias públicas bonaerenses que hace diez años

Gonzalo Bañez Villar @gonzabanez14 abr 2017
micaela portada

Femicidios en el mundo: ¿cómo evitar un nuevo caso Micaela?

Juan Agustín de Stefani @JuanDeStefani2211 abr 2017

Compartir con un amigo