El tigrense empieza a salir de las sombras para mostrarse en recorridas de cara al año electoral. La reunión con gobernadores peronistas junto a Miguel Ángel Pichetto fue el primer paso. Habrá más. Postura totalmente opositora y las diferencias con los mandatarios más cercanos al Gobierno.

 

Lejos en el tiempo quedó aquel viaje a Davos en enero de 2016, cuando Mauricio Macri invitó a Sergio Massa al Foro Económico Mundial y donde el mismo presidente presentó al tigrense como referente de la oposición. Ahora también empiezan a sentirse lejanas algunas fotos entre Massa y gobernadores peronistas “dialoguistas”, como el salteño Juan Manuel Urtubey o el cordobés Juan Schiaretti.

La “luna de miel” que supieron tener con Macri en los primeros meses de mandato presidencial terminó hace rato. Pero ahora, además, el fundador del Frente Renovador buscará reposicionarse e imprimirle a su espacio una postura mucho más opositora en medio de la crisis económica que azota al país y de cara al año electoral que se viene. Esto le vale, entre otras cosas, un acercamiento con los gobernadores peronistas más duros con el gobierno nacional.

Las conversaciones que vienen siendo cada vez más frecuentes se terminaron de cristalizar la semana pasada con la invitación que recibió Massa por parte de caudillos peronistas para participar de una reunión en el Consejo Federal de Inversiones (CFI). El encuentro fue orquestado, entre otros, por el trío de gobernadores al que el tigrense busca acercarse y percibe como un posible espacio para las presidenciales: el tucumano Juan Manzur, la tierra fueguina Rosana Bertone y el pampeano Carlos Verna.

De la reunión en el CFI también participaron otros 10 mandatarios provinciales, Miguel Ángel Pichetto y hasta la propia cúpula de la CGT. Entre café, mate y medialunas fueron horas de diagnósticos y, sobre todo, manifestaciones contra la administración de Macri. Este fue solo el primero de los encuentros que tendrá el grupo. Para mañana martes estaba prevista otra reunión, pero según pudo saber #BORDER los gobernadores están analizando en postergarla hasta el viernes. Quieren evitar una foto todos juntos mientras Nicolás Dujovne, el ministro de Hacienda, se reúne en Washington con Christine Lagarde, la titular del FMI. Cualquiera sea la fecha, Massa volverá a participar a la espera de que se sumen más mandatarios.

Los temas que se pondrán sobre la mesa en el cónclave girarán en torno a los anuncios del Gobierno sobre la reducción de ministerios, el aumento a las retenciones y la nueva meta de “déficit fiscal cero” para 2019, que se sumará a la ya planteada discusión por el presupuesto del año que viene. Todos quieren que salga el presupuesto, pero que sea con ajustes en otros lugares, aseguraron desde las provincias. Saben que no contar con una ley aprobada podría derivar en consecuencias impredecibles. Insistirán con medidas que consideran necesarias, como postergar las rebajas a los impuestos a las ganancias en balances y no achicar las partidas para ciencia y educación, entre otros puntos.

Pero así como muchos analistas estiman que la crisis económica puede abrirle las puertas a un regreso del kirchnerismo, el mismo Massa sabe que también significa para él una oportunidad de reposicionamiento. “A principio de año nosotros adelantamos que la inflación sería superior al 30% y el dólar rondaría el precio que está hoy”, se jacta entre sus allegados y su equipo económico, en el que se apoya gran parte de su confianza para volver a ganar votos, esos que le faltaron en las últimas elecciones y que prácticamente lo obligaron a correrse de escena.

Tal vez ya no busque ensanchar la ya famosa “avenida del medio por la que transitó en los últimos comicios e intentó, sin éxito, pararse entre el macrismo y el kirchnerismo. Sino que en esta nueva carrera se posicionará mucho más cerca del carril fuertemente opositor. En las últimas horas hubo reuniones entre Massa y su equipo de asesores y economistas donde, a modo de resumen, concluyeron que es necesario cambiar el rumbo económico mientras consideraron que “los cambios en el Gabinete son un mamarracho“, aseguraron a #BORDER quienes estuvieron presentes.

¿Qué se rompió entre el tigrense y los gobernadores más dialoguistas con el Gobierno para que se produzca este cambio de rumbo? Massa es opositor”, se acotan a explicar desde su entorno. Unos ven una posibilidad estando más cerca de Macri y otros creen que ese momento ya pasó.

Lo cierto es que las diferencias empiezan a ser palpables. La semana pasada durante una entrevista con TN y ante la consulta por la aparición de Massa en el CFI, el propio Juan Manuel Urtubey, gobernador de Salta y de buen vínculo con Macri, admitió “diferencias” en el peronismo y dijo estar “trabajando para que el presupuesto del año que viene sea aprobado”. Sin decirlo se diferenció de las propuestas alternativas elaboradas por el sector más crítico.

Donde por el momento no habría cambios es en la Cámara de Diputados. Con sus más de 15 legisladores el Frente Renovador logró tener peso y tejer alianzas, sobre todo, con el Peronsimo Federal. “Cada uno mantiene su postura, por eso nunca se formalizó un interbloque. Así que por el momento seguirá así”, aseguraron desde ambos sectores para este artículo. Entre los dos se necesitan para poder negociar con el oficialismo.

Massa empezará a hacer recorridos semanales por el país y la provincia

Massa empezará a hacer recorridos semanales por el país y la provincia de Buenos Aires.

Con todo, y según pudo saber #BORDER, el propio Massa volverá a tomar el protagonismo central del Frente Renovador. Durante los últimos dos años casi se expresó a través del bloque en la Cámara baja del Congreso, con Graciela Camaño a la cabeza. Con un tono opositor y apoyado en su equipo de asesores, el tigrense empezará a salir del silencio con recorridas en el interior del país -la semana pasada visitó Chubut y se mostró con el gobernador Mariano Arcioni- y en la provincia de Buenos Aires, a la espera de ver cómo avanza la crisis económica que vive el país.