El ridículo video viral de la exvedette despertó todo tipo de comentarios y especulaciones respecto de esta práctica sexual. En #BORDER desterramos todos los mitos, fantasías y temores alrededor de un tema del que se puede hablar en serio. Y sin necesidad de vasos.

 

En los últimos días se hizo viral un video de la exvedette reconvertida al fanatismo puritano Gisela Barreto hablando sobre sexo anal en su programa de televisión y recurriendo como ejemplo metafórico el difuso uso de un vaso. Ahora la pregunta sería, ¿Algo de todos los delirios que dijo es cierto? ¿El sexo anal salpica, como su vaso? ¿O pervierte, como su discurso?

“Enseñan que con tu cuerpo hacés lo que querés y que con tu recto podés tener relaciones sexuales. No señor, no se puede. Porque te lastimás y te degenerás”, quiso bajar línea Barreto, lejos de su época más liberal en la televisión y cerca de una postura conservadora que se opone con ceguera e irresponsabilidad a la educación sexual, incluso la ya aprobada en Argentina.

En #BORDER decidimos no quedarnos en el consumo irónico de esta exposición tremebunda y consultar a especialistas en la materia -esos que estudiaron y verdaderamente saben de lo que hablan- para sacarle el mote de tabú al tema y animarnos a preguntar todo lo que a algunos nos puede ruborizar.

Empecemos por una de las tantas afirmaciones que hizo Barreto en su programa, ¿Tener sexo anal degenera o pervierte? “Tener sexo anal no pervierte, para nada”, enfatiza, entre risas, la sexóloga, psicóloga y coach sexual, Sandra Lustgarten. Perversión es un término que se usaba en la psiquiatría hace 200 años para designar un comportamiento o práctica sexual que no se ajustaba a lo socialmente establecido como ‘normal’. Hoy en día usar el término en ese sentido atrasa dos siglos y sólo muestra la ignorancia y falta de educación sexual de quien lo utiliza, responde con contundencia -y sin atisbo de sonreírse ante la barbaridad- Patricio Gómez Di Leva, psicólogo y sexólogo.

Otra de las cosas que la exmodelo aseguró es que tener sexo anal lastima, ¿Es verdad? Para Lustgarten, puede lastimar si no se lubrica bien porque es una zona sensible con mucosas frágiles, con muchas venitas y se puede generar alguna lesión”. Barreto más bien apuntaba a lastimar el alma o su sentido de la moralidad, algo que quedará en sus creencias, lejos de cualquier razón científica.

Quizás algo que sí muchos se preguntan es si realmente es una práctica sexual dolorosa. Para Gómez Di Leva, acostumbrado a despejar dudas virtuales en su cuenta de Instagram @respuestasexual, el sexo anal no tiene que ser doloroso. Para esto se requiere una preparación y seguir algunas indicaciones o consejos prácticos para que sea 100% placentero.

Lutsgarten considera que, “puede ser que provoque dolor, pero para que eso no ocurra la mujer tiene que estar muy lubricada, es una zona con músculo y puede causar molestias o dolores si no hay una buena lubricación y si no se relaja”.

Gómez Di Leva apunta algunos consejos para quienes experimenten por primera vez: “Para que el sexo anal no sea doloroso requiere preparación y eso se logra con una buena estimulación antes de la penetración. Esta estimulación tiene que ser externa, haciendo pequeños masajes de manera circular en la entrada del ano, luego puede introducir un dedo o dos antes de la penetración y como ya dije antes es fundamental la relajación y la lubricación. Si se siguen estos consejos no debería haber dolor ni lesión durante la practica.

Una de las frases metafóricas de Barreto que más desconcierto generó fue: “Si doy vuelta el vaso y sirvo agua voy a manchar a todos los comensales ¿Cómo sería eso? ¿Tener sexo anal “salpica”? “Tener sexo anal no mancha ni salpica. Solamente es necesario tomar ciertos recaudos básicos de limpieza e higiene, nada más, asegura Lustgarten.

Superado ese dislate, mejor preguntemos qué tipo de medidas de higiene hay que tener en cuenta antes de tener sexo anal. Gómez Di Leva sugiere dos alternativas para tener una adecuada higiene en la zona: “Se puede utilizar un bidet o hacerse un enema previo a la relación sexual”Desde Fundación Huésped explican que tampoco hay que lavarse con obsesión, ya que incluso podría ser contraproducente ante enfermedades de transmisión sexual.

Lustgarten agrega un detalle no menor: Luego de tener sexo anal no se puede realizar una penetración vaginal sin antes cambiar el preservativo, es muy peligroso por las infecciones que puede provocar a la mujer”.

Lo que sí es fundamental en cualquier relación sexual -y en la anal en particular- es el uso del preservativo. Así lo remarcó la Fundación Huésped en una respuesta irónica y efectiva a la viral Barreto.

Gómez Di Leva explica: El ano es la zona más riesgosa y expuesta a enfermedades de transmisión sexual, por eso siempre hay que usar profiláctico”.

A partir de todas las preguntas que disparó el video de la exmodelo, nos inspiramos y quisimos despejar todo tipo de dudas en la materia. Y algo que muchos consideran necesario es la lubricación. ¿Es obligatoria a la hora de tener sexo anal?

Francesa Gnecchi, directora de Erotique Pink y licenciada en Comunicación especializada en sexualidad, asegura que es fundamental la lubricación: “El ano no se lubrica naturalmente como la vagina, por eso es necesario lubricarlo con algo externo que puede ser saliva o un lubricante específico para sexo anal a base de agua. Otros lubricantes, más aceitosos, podrían generar irritación o una sensación de ardor que a veces puede ser molesta y deserotizante.

La vedette del video de la ídem Barreto fue la utilería. El ejemplo del vaso dado vuelta nos colisionó contra fantasías impensadas, pero lejos de esa ridiculez, los verdaderos juguetes sexuales son un punto a tener en cuenta.

“Es obligatoria la lubricación para evitar el dolor, la irritación o la lastimadura. Es importante decir que introducir objetos en la zona anal requiere de cierto cuidado, por ejemplo como es una zona que succiona hacia adentro cualquier objeto que se utilice en esa zona tiene que tener una base porque sino puede irse para adentro”, advierte la sexóloga Lustgarten.

No está de más aclarar que un vaso de vidrio común es un elemento sumamente riesgoso para la zona porque, de lograrse introducir, puede romperse. Y aunque sea insólito, el uso de elementos de la vida cotidiana que no son adecuados ni diseñados para la dilatación anal suele derivar en accidentes y lesiones mucho más frecuentes en las urgencias médicas de lo que uno puede suponer.

Si nunca experimentaste, hay quienes dicen que es recomendable dilatar la zona antes del acto sexual. Y si de dilatar se trata, hay juguetes sexuales para todos los gustos que pueden ser de gran ayuda. Gnecchi recomienda: “Hay productos de Erotique Pink que son dilatadores de distintos tamaños que uno va ampliando de a poquito, preparando el terreno. Y si no tenés dilatador se puede hacer literalmente con lo que tenemos en la mano: los dedos.

El catálogo de juguetes sexuales incluye tantas texturas y detalles como interesados. Los hay diseñados para mujeres y para hombres (para estimular otras zonas o buscar el punto P), de silicona,  de metal o de vidrio templado, dilatadores, plugs, iniciadores y hasta unas riestras de bolitas de distintos tamaños. Los precios oscilan de la misma manera: un vibrador anal puede salir 733 pesos; un plug, desde 933.

Juguetes sexuales. Ph: Erotique Pink.

Juguetes sexuales. Ph: Erotique Pink.

“Hay mujeres que se sienten ‘sucias’ tocándose y masturbándose porque les da vergüenza. Esto es porque nos educaron diciéndonos que era algo prohibido y que estaba mal, cuando la mujer explora sus zonas erógenas descubre qué le da placer y puede comunicárselo a la persona con la que tiene sexo, analiza la Gnecchi y por esto sugiere: “Si no te animás a decirle a tu pareja que queres tener sexo anal podés explorar sola, usar un lubricante, tus dedos o un dilatador, te relajás y explorás, te fijas qué te pasa”.

Para Lustgarten, el uso de juguetes sexuales, “ayuda porque van preparando o haciendo una previa a la penetración anal para que no sea tan fuerte el impacto, pero también ratonean y preparan para el placer. Cuanto más se conecten con el placer más se van a relajar y entregar”. La sugerencia del psicólogo y sexólogo Gómez Di Leva es que, “si se va a utilizar un juguete sexual, está bueno primero hacer masajes circulares, luego utilizar un dedo para recién después introducir el dildo.

Si pensamos en sexo anal quizás la primera posición que se nos viene a la cabeza sea el famoso perrito. Pero, según los expertos, hay un universo de posiciones recomendadas. Lustgarten sugiere dos alternativas: “Si la mujer se pone en cuatro patas pero agachando más el torso es una posición que ayuda a que la penetración sea más profunda. La posición de costado es otra opción viable, hay mujeres que les gusta porque durante la penetración anal pueden tener estimulación en la zona vaginal”. Esa posición suele considerarse la mejor para el balance de un placer compartido.

Para Gómez Di Leva, la posición recomendada para empezar a practicarlo, “es una en la que la persona receptiva pueda controlar el movimiento e ir avanzando la profundidad de la penetración a medida que se vaya sintiendo cómoda y que la zona se va dilatando”. Arriba, por ejemplo.

El punto G de la mujer está en la zona vaginal entonces, ¿Puede llegar al orgasmo durante el sexo anal? “Claro que sí, se pueden tener orgasmos intensísimos -sostiene Lustgarten y amplía- pero a mí criterio pasa más por la fantasía que por el placer, porque el punto G de la mujer está cercano a la penetración vaginal por lo tanto el placer más intenso sería estimulando el punto G pero hay quienes el sexo anal les produce una intensa excitación”.

Gómez Di Leva coincide: “Con el sexo anal se pueden tener orgasmos pero en general son por estimulación de la vulva, el clítoris o el pene, pero hay casos tanto de hombres como de mujeres que tienen orgasmos solo por estimulación anal, es una zona con muchas terminaciones nerviosas -por eso es muy placentero- y en el caso de los hombres se le suma la estimulación de la próstata a través de la penetración anal”.

Con todas las preguntas respondidas y las afirmaciones de Gisela Barreto refutadas por los profesionales, a explorar y animarse a gozar de nuestro cuerpo que, como bien dijo la exmodelo -aunque se desdijo-: Es nuestro y con él hacemos lo que queremos. Incluso hasta para decidir que no.

Y mientras tanto, quién sabe, tal vez podemos seguir educando a Barreto. O recordando sus grandes éxitos.