La ocurrencia de una senadora es la excusa perfecta para repasar los mejores títulos de ficción o documentales que tienen a los tribunales como protagonistas. Para escaparte de la realidad, te proponemos algunas ficciones que se asemejan bastante. Y un documental imperdible sobre casos reales.

 

Durante la sesión en el Senado donde se aprobó por unanimidad el allanamiento de los domicilios de la senadora Cristina Fernández de Kirchner, la legisladora mendocina Anabel Fernández Sagasti, de las filas de la ex presidenta, sumó un nuevo término para descalificar al juez Claudio Bonadio y la cobertura de los medios del caso de los cuadernos de la corrupción: el “contenido Comodoro Netflix”.

Del otro lado de la orilla política, el presidente Mauricio Macri se animó a decir en una entrevista con CNN que, “en la Argentina en los últimos 20 días bajó el rating de Netflix como nunca antes, porque esto es superior.

Y algo de razón deben tener. Como sea, la ficción tiene mucho de realidad y lo que ocurre en estos días en los tribunales de Comodoro Py sería digno de una historia guionada. Por eso te proponemos cuatro series judiciales en Netflix para sentarse en el sillón y maratonear sin culpa.

1) American Crime Story

Esta franquicia creada por Ryan Murphy repasa famosos casos de crímenes americanos. La primera temporada es “The People vs. O. J. Simpson”, donde se reconstruye el desarrollo del juicio donde el exjugador de fútbol americano, O.J. Simpson, fue absuelto del crimen de su esposa Nicole Brown y de su amigo Ronald Goldman. La recreación de los años noventa es impresionante. Podemos ver la moda de esa década, las oficinas en las que se podía fumar libremente, los gigantes y famosos celulares “ladrillo”,  entre otros condimentos. Esta primera entrega, muestra la peor cara de la corrupción y del poder mediático en Estados Unidos. Este drama de diez episodios que está disponible en Netflix, tiene un gran reparto. O. J. Simpson es interpretado por Cuba Gooding Jr, participa John Travolta como Robert Shapiro, la genial Sarah Paulson como la fiscal Marisa Clarck, Courtney B. Vance como Johnnie Cochran y David Schwimmer -sí, Ross de Friends como Robert Kardashian.

2) Better call Saul

Es el spin-off de la serie Breaking Bad. Para quienes hayan seguido la historia de Walter White (Bryan Cranston) y Jesse Pinkman (Aaron Paul) probablemente recuerdan a su carismático y corruptible abogado, Saul Goodman (Bob Odenkirk). En esta serie, que ya lleva cuatro temporadas, vas a ver los comienzos de este abogado en el mundo del litigio y cómo empieza a construir una importante red de contactos y clientes que en el futuro lo llevará a trabajar con White o, más precisamente, Heisenberg, uno de los mayores narcotraficantes de Nuevo México.

3) How to get away with murder

Una serie del universo de Shonda Rhimes, creadora de tanques televisivos como Grey’s Anatomy o Scandal, que se sumerge en el mundo de los abogados y las cortes a través de Annalise Keating (Viola Davis), una profesora de Derecho Penal de la Universidad de Philadelphia, que además dirige uno de los estudios de abogados más prestigioso de la ciudad. Ella representa a los criminales más brutales y violentos y hará cualquier cosa para lograr su libertad. En todos los casos, Keating cuenta con la colaboración de seis de sus mejores alumnos, que la ayudan a preparar cada caso para poder salvarle el pellejo a sus clientes. Netflix tiene disponibles tres temporadas de este intrigante drama judicial.

4) Dirty Money

Esto no es ficción, pero es buena televisión. Es una serie documental de seis episodios de Netflix. En cada uno se narra la historia de un fraude empresarial que pasó por instancias judiciales y que es reflejado en estas investigaciones. Lo interesante es que no sólo cuentan qué ocurrió sino que revelan nuevos detalles de los casos a través de entrevistas con los testigos, los perjudicados y los propios partícipes del fraude.

Alex Gibney, productor ejecutivo y creador del documental, se vio afectado por el engaño masivo de Volkswagen. Cuando Gibney descubrió que, sin saberlo, era partícipe de la contaminación ambiental a través de su auto alemán -el mismo que la marca le vendió afirmando que no era contaminante-, sintió tanta bronca e impotencia que tuvo la necesidad de mostrarle al mundo los detalles de este fraude sin precedentes en la industria automotriz. Este es apenas el primer episodio de Dirty Money, también cuentan casos de corrupción, engaños, estafas y escándalos relacionados con el imperio del presidente de Estados Unidos Donald Trump, la relación del banco HSBC con carteles de drogas, y las manipulaciones de la industria farmacéutica.