Ni la calidad educativa. Ni la infraestructura de las escuelas. Ni el presentismo. Mucho menos el regreso de los chicos a clases. Ni siquiera el sueldo. Nada. Absolutamente nada de eso se pudo hablar en la primera reunión de paritarias docentes bonaerense de esta tarde, en La Plata.

¿Por qué? Porque de lo único que quisieron hablar los gremios fue de las cámara de televisión.

Miguel Díaz, de Udocba, a los gritos e insultando.

En rigor, así lo quiso Miguel Díaz, titular de la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (Udocba), que tomó la voz cantante, incluso ante la sorpresa de sus colegas de otros sindicatos.

La reunión era un caos de fotógrafos y militantes que filmaban, mientras se escuchaban los bombos en la calle. Sin micrófono, Díaz comenzó a desglosar su reclamo principal: Televisen las paritarias, para ver lo que dice el Gobierno”. El gremialista comparaba las negociaciones paritarias cono las sesiones del Congreso o en el Senado porque “no hay nada que ocultar”.

“Ahí está el ministro de Educación, responsable de dos muertes. Ahí está, vivito y coleando, gritó Díaz, haciendo referencia a la muerte de dos docentes en una escuela de Moreno por una explosión de gas. “No tenés vergüenza, no te importa nada la educación de los pibes. Te la pasás escondiendo, continuó. Los otros representantes de Udocba empezaron a reclamar que los medios se mantuvieran en la reunión.

“Ahí está el ministro de Educación, responsable de dos muertes. Ahí está, vivito y coleando, gritó Díaz

Gabriel Sánchez Zinny, el director general de Educación aludido, intentó dar arranque a la reunión, fijada para las 17.30, invitando a la salida de los medios. El funcionario dijo que la reunión se haría como siempre se ha hecho, históricamente: a puertas cerradas. Lo mismo intentó recordar, sin éxito, Hernán Lacunza, el ministro de Economía provincial. “¿Vos tenés vergüenza de lo que decís acá o decís una cosa acá y después otra?”, arremetió otra vez Díaz contra Lacunza.

¿Vos tenés vergüenza de lo que decís acá o decís una cosa acá y después otra?”, arremetió otra vez Díaz contra Lacunza.

“Necesito poder hablar 30 segundos sin interrupciones y sin gritos, los invito a ese desafío, contestó Sánchez Zinny. “Si alguien tiene alguna inquietud para cambiar la forma de discusión, la forma de construcción de confianza que necesariamente tenemos que tener entre representantes gremiales y del Gobierno, si alguien tiene una idea distinta, encantados de recibir la petición que será contestada oportunamente por la vía institucional correspondiente. Si quieren mantener la reunión del día de la fecha lo haremos como siempre. Esta manifestación nos sorprende y la verdad que no es la forma, sostuvo.

Acto seguido, Díaz le pidió el micrófono, le revoleó un papel en la mesa y arremetió: “Con respecto, ahí la tenés, perdoname que la tiré así. Ahí tenés la copia. La verdad que la tiré así, no tiene nada que ver con la forma, nosotros creemos que es un acto público. Esto es un acto de publicidad. Acá es científico lo que se dice. ¿Cuál es el problema que se televise esto?”

El gremialista le achacaba a los funcionarios que promueven transparencia en las redes. Los funcionarios contestaban que no podían cambiar las reglas sobre la marcha. Nada sobre educación. Ni siquiera sobre salarios.

Entonces Díaz engranó: “Es todo falaz, es todo una joda, es todo una mentira. Nos llevan a principios de febrero para decir ‘cómo van a hacer medidas de fuerza si están los pibes’ ¿De qué te enorgullecés vos? Tenés dos muertes sobre tu cabeza. No hiciste nada. No te interesa. ¿Para qué estás? ¿Qué van a decir, que soy agresivo? Estoy diciendo la verdad”.

¿De qué te enorgullecés vos? Tenés dos muertes sobre tu cabeza. No hiciste nada. No te interesa. ¿Para qué estás? ¿Qué van a decir, que soy agresivo?”, lanzó Díaz.

El resto de los gremialistas mantenían silencio. No todos coincidían con la movida de Díaz, de la que varios se enteraron mientras sucedía. Roberto Baradel, de Suteba, había calentado la previa recordando que la gobernadora Vidal no envía a sus hijos a escuelas públicas, pero nadie había ido más allá en las chicanas.

Luego de 42 minutos, transmitidos por Facebook por militantes de Udocba, los funcionarios se levantaron y se retiraron. La negociación pasó a cuarto intermedio y el gobierno de Vidal decidió comunicar su propuesta –anticipada por #BORDER– mediante un comunicado: una actualización automática en base a la inflación medida por el Indec, pagada de manera mensual para los primeros tres y luego trimestral hasta diciembre.

La reunión recién se retomaría pasadas las 20.30. Al parecer, sin cámaras. Al cierre de esta nota, los gremios rechazaban la oferta salarial.