En modo campaña el gobierno desembarcará este viernes en la zona sur del Conurbano para relanzar la regularización domiciliaria en las villas de emergencia: más de 2 mil familias podrían acceder a su título de propiedad en pocas semanas cuando se reglamente la ley que crea el Régimen de Regularización Dominial.

En #BORDER habíamos adelantado el 5 de febrero de 2018 la intención del gobierno de enviar al Parlamento el proyecto para expropiar las tierras de las villas que eran propiedad de privados -para evitar juicios al momento de entregar las cédulas dominiales a los nuevos propietarios- y que ya se habían entregado más de 63 mil certificados de vivienda familiar, que permitía acreditar domicilio para acceder servicios básicos, y constituía el paso previo para pedir la escritura al estado. Finalmente la normativa fue sancionada por el Senado en octubre pasado.

Antes el Ejecutivo había llevado adelante junto a Ong´s y organizaciones sociales el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap), que detectó en el país a 4416 asentamientos en los que habitan cerca de un millón de familias, es decir, más de 4 millones de personas. La nueva normativa permitirá otorgar el título de propiedad a los actuales ocupantes de parcelas, suspendiendo por 4 años los eventuales desalojos que puedan estar en curso mientras se desarrolla el proceso de regularización dominial.

En tiempos de déficit cero y para evitar críticas por el despilfarro de fondos públicos, en el Ejecutivo aclararon que el objetivo es que las familias de los barrios populares puedan comprar la tierra en la que viven para así acceder al título de propiedad.

La ley faculta a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) a encargarse del proceso, de este modo, el estado nacional puede transferir directamente los terrenos a las familias o bien a las provincias y municipios con la obligación de que estos las destinen a sus actuales ocupantes.

Según se explicó, el proceso de regularización dominial cuenta con tres pasos: verificación de ocupación, firma de actas acuerdo y otorgamiento de escrituras. En los últimos meses ya se firmaron actas acuerdo con vecinos de algunas localidades de la provincia de Buenos Aires.

En particular, en el asentamiento Campo Unamuno en la localidad Villa Fiorito, en el partido bonaerense de Lomas de Zamora, que se encuentra compuesto por ocho barrios denominados: Libertad, 1º de Octubre, 3 de Enero, 2 de Mayo, Diego Armando Maradona (DAM), 17 de Marzo, Soledad y La Lonja.

Según detalló la Aabe, se completaron ya los operativos de los primeros dos barrios y se relevó un total de 2133 personas.

El proceso también es complejo y se divide en dos etapas. En primer lugar, debe avanzarse con el ordenamiento urbano para abrir calles, crear parcelas y espacios verdes y diseñar el tejido del barrio. Luego se trabaja con las familias y representantes de organizaciones sociales y autoridades locales para el relevamiento de las viviendas e identificación de los beneficiarios del programa.

En las firmas de acta acuerdo se fijan las condiciones de venta para que las familias puedan finalmente ser dueñas de sus hogares. El proceso termina con la entrega de la escritura, que garantiza la seguridad en tenencia del suelo, el reconocimiento formal de sus derechos y el fortalecimiento de toda la comunidad.

 “La regularización de estos terrenos nunca es gratuita: se evalúa en cada caso el otorgamiento de planes de pago y financiación, según las condiciones personales, sociales y familiares de los vecinos. En aquellos casos en que los barrios se asienten sobre inmuebles que no sean del Estado Nacional, AABE procederá a expropiarlos pagando a sus titulares el valor de la tierra, para luego avanzar con su regularización”, afirmó el titular de la Agencia, Ramón Lanús.

Lo cierto es que el funcionario hará una bajada este viernes en Lomas de Zamora solo, en principio se especuló que encabezara el acto la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, para visitar a varias familar que rubricaron el acta acuerdo y esperan en poco tiempo escriturar.

En tiempos de bolsillos flacos por la crisis económica, el gobierno intentará mostrar en la campaña electoral las obras de infraestructura y la mayor presencia en el estado –en este caso para regularizar la propiedad de terrenos de barrios precarios- del GBA. Producto del malestar económico, la estrategia es clara: intentar conservar los votos propios de 2015 y 2017 y dejar para más adelante la búsqueda del electorado hostil al oficialismo.

Aunque aún no fue reglamentada la ley de Regularización Dominial, las “escrituras van a ir paralelamente. Por eso hay gente que ya firmo su acuerdo para pagar.  Eso va a homologarse a la Escribanía General de la Provincia de Buenos Aires. Y cuando se apruebe, se escritura”, concluyó una fuente oficial consultada.

Desde el gobierno bonaerense, en tanto, contaron que continuarán con las obras para “urbanizar” las villas de la Provincia, como la Itatí (de Quilmes) o Puerto de Hierro (La Matanza) pero sin “hacer bandera”. Es que “en tiempos que la clase media se ve afectada por el ajuste puede haber vecinos que se quejen en que se privilegia a la población de bajos recursos en detrimento de ellos”, analizó un funcionario consultado.