La corrida cambiaria del año pasado no sólo tumbó el plan económico y obligó al gobierno a recurrir al FMI e ir en busca del déficit 0: también acarreó un congelamiento de la planta de empleados públicos. Ahora gremios estatales advierten que el Ejecutivo para surfear esta limitación y cubrir cargos vacantes, muchos de terceras líneas que decidieron volver al ámbito privado, contratan monotributistas en organismos descentralizados que no tendrían responsabilidades administrativas por encontrarse inscriptos bajo esa modalidad precaria. En el oficialismo argumentan que al ser profesionales no pueden ubicarlos en planta permanente y muchos provienen de los antiguos contratos de asistencia técnica vía universidades que se habían propalado con el kirchnerismo.

En julio pasado el Ejecutivo publicó el decreto 632 que congeló contrataciones -incluyó la prohibición de emplear agentes vía universidades nacionales-, gastos en movilidad y viajes al exterior. Veníamos de la suba del dólar de un 100% en pocos meses y el auxilio del FMI que obligó a ajustar recursos de la Nación. Un año antes el gobierno había publicado el decreto 1109, llamado de “contratación precaria” por los gremios, que habilitaba a las distintas reparticiones estatales a contratar agentes “para servicios profesionales autónomos” por el plazo de un año calendario.

En este marco, se pudo averiguar que en organismo descentralizados como la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), el Anses o el Pami existen este tipo de vinculaciones profesionales. “En ANAC hay 6 coordinadores que tienen estos contratos truchos de asesoría técnica pero son monotributistas. No tienen la obligación de cumplir el presentismo y tampoco de poner su firma en la documentación”, apuntó una fuente oficial consultada.

Desde Asociación Trabajadores del Estado (ATE) explican que cuando se cancelaron los contratos vía universidades “en lugar de pasar a esos empleados a la resolución 48 que era la forma contractual tradicional, a los que no dieron de baja, se los pasó a asistencias técnicas del decreto 1109, que tiene 3 categorías, a través de los organismos como dadores de servicios y que son monotributistas”.

En este sentido, Hugo “Cachorro” Godoy, titular de ATE, reconoce que “este tipo de contratos precarios no son nuevos. Los tenían para alta jerarquía y ahora se usan también para bajos salarios como los que cobran $18 mil. Tampoco entran en los convenios colectivos, están en negro, por eso están en la discusión paritaria. Y, claro, cuando reestructuraron redujendo ministerios y secretarias muchos asesores fueron designados en esta condición para que pudieran recibir pagos similares”.

El año pasado, en los hechos, muchos trabajadores quedaron en la calle al anularse los cuestionados contratos vía universidades que el oficialismo atribuyó a una maniobra del kirchnerismo para “emplear militantes”.

Al ser consultados en el gobierno por la contratación de monotributistas en cargos de decisión, confirmaron que muchos profesionales que provenían de los mencionados contratos “se convirtieron en decreto 1109, que son monotributistas pero contratados directamente por el estado” sin que existan tercerizaciones. Un funcionario consultado dijo que “los que tienen cargos tipo jefes pueden estar en el 1109 porque no tiene sentido meterlos en la planta”.

En el oficialismo remarcan que desde el 10 de diciembre de 2015 se han reducido los contratos precarios por la mayor formalización y recuerdan que pasaron de 70 mil a los actuales 60 mil.