En un escenario que estará dominado este año por la incertidumbre política y económica, algunos analistas de mercado recomendaron varias opciones en pesos y dólares para cubrirse de la inflación y la volatilidad cambiaria.

El tipo de inversión más conveniente para cada persona, sostienen los operadores, dependerá de su perfil de riesgo (conservador, moderado o agresivo) y las necesidades de liquidez que tenga (no es lo mismo que los fondos vayan a necesitarse a corto plazo que no tener una necesidad inmediata de ellos).

También, habrá que considerar cuáles son las expectativas que se tienen respecto al escenario político -que dominará el panorama en el corto plazo- y que en el actual contexto las inversiones conservadoras quedaron relegadas al muy cortísimo plazo, es decir todo lo que tenga vencimiento este año.

Inversiones en dólares

Para quienes busquen la clásica opción de comprar dólares, Alejandro Bianchi, analista de InvertirOnline, estimó que habrá dos escenarios para la divisa luego que se oficialicen las fórmulas presidenciales definitivas: uno en que continua la calma y el dólar queda planchado en $ 45, y otro de gran volatilidad que lo dejará cerca del techo de la banda cambiaria, de $ 51,40.

Según Martín Vauthier, director de EcoGo, para quien busque una cobertura contra el tipo de cambio lo mejor es posicionarse en bonos en dólares de mayor plazo, por ejemplo el Discount en dólares. Para el analista, esto es una buena alternativa para cubrirse de las fluctuaciones cambiarias «sin hacer la clásica alternativa conservadora de comprar dólares».

«Comprar bonos de largo plazo va contra la teoría habitual de que para bajar riesgo hay que posicionarse en bonos cortos porque tienen menos duration (sensibilidad del precio del título a las variaciones en las tasas), pero hoy en Argentina el riesgo está concentrado en el corto plazo (por la incertidumbre electoral)», aclaró.

Otra opción en dólares que los analistas recomiendan es comprar Letes con vencimientos antes de las elecciones, algo que asegura tener todos los pagos cubiertos (porque no se sabe si la próxima administración pagará o retrasará los desembolsos) y recibir una tasa atractiva del 4% anual en dólares (el doble de la de un bono de EE.UU. a 10 años).

Por otra parte, Bianchi aseguró que una buena opción en dólares son los fondos comunes de inversión (FCI) globales, que pueden invertir hasta un 25% de su portafolio en bonos americanos y de otros países del Mercosur. «Estos FCI hacen una diversificación que permite salir un poco del riesgo argentino, aunque su contra es que tienen baja rentablidad», afirmó.

Inversiones en pesos

En cualquiera de los dos escenarios del dólar descriptos antes para el dólar (estable o alcista), Bianchi sostiene que es conveniente hacer inversiones en pesos, con tasas que en muchos casos -como los plazos fijos- rondan hoy el 50%. «Hacer carry en pesos (vender dólares para pasarse a inversiones en pesos) con un Gobierno buscando frenar la inflación y anclar el tipo de cambio es muy conveniente», sostuvo.

Durante este año, estimó, las tasas seguirán altas «porque hasta ahora la inflación no cedió lo suficiente». Así, durante al menos dos meses más habrá tasas en los altos niveles actuales y recién entonces, si la inflación bajó algo, el BCRA se animaría comenzar un descenso. El pronóstico sería en este último caso de tasas al 40% a fin de año, aunque para Bianchi eso no se trasladaría rápido a los plazos fijos porque «aún tienen un spread muy grande contra las Leliq».

En este escenario, uno de los instrumentos en pesos más recomendados son los bonos que ajustan capital por inflación (CER), principalmente el Boncer 2020, que está dando una tasa real del 33% anual. «Este título es muy interesante porque protege de la inflación y además da una cobertura parcial contra el tipo de cambio, ya que cada vez que sube el dólar eso se traslada a los precios», sostuvo Vauthier.

Además, afirmó, estos instrumentos «tienen la ventaja de que al ser en pesos no son tan castigados por el mercado, que siempre le asigna más probabilidad de default a un bono en moneda extranjera».

Otra buena opción en pesos para algunos analistas son los fondos comunes de «money market T+0», que permiten rescatar las cuotapartes en el día. Si bien pagan una tasa menor a los plazos fijos, permiten tener liquidez en el día, algo muy útil en momentos de incertidumbre como el actual.

Respecto a los plazos fijos, Vauthier sostiene que pueden ser buenos si se tiene una necesidad de liquidez cercana en pesos, como algún pago próximo por vencer. Pero las altas tasas que ofrecen son relativas según cómo se mire: «Aunque las tasas actuales del 50% parecen altas en términos anuales, mensualmente están dando entre un 3% o 4% y eso queda licuado enseguida con un leve movimiento del dólar y la inflación». El analista tampoco consideró una buena opción a los plazos fijos indexados por UVA porque «rinden a tres meses alrededor de un 5% más UVA, bastante menos que los bonos ajustados por inflación».

Por otra parte, para un inversor con un perfil más agresivo, Biachi recomendó apostar en acciones: «En el largo plazo el Merval en dólares viene teniendo una tendencia alcista: hoy está en alrededor de US$ 700, muy por encima del piso de US$ 500 de la crisis de 2009».

Esto significa, explicó, que «si el inversor tiene una visión de 2 o 3 años, hoy puede comprar varias acciones que repliquen el Merval (dos o tres bancos, YPF, TGS, y Pampa, por ejemplo) a precios un 65% más abajo que el máximo en dólares de enero de 2018».