Desde la asunción de Mauricio Macri al frente del Ejecutivo y de Patricia Bullrich, en Seguridad, se ha estrechado el vínculo con el FBI: de hecho el organismo estadounidense colaboró en la exitosa organización del G20 en Buenos Aires.
Es por eso que las capacitaciones que la agencia de investigaciones norteamericana ha venido dando a las fuerzas de seguridad argentinas son recurrentes pero en la última, llevada a cabo en El Salvador en mayo pasado, hubo una presencia polémica: el procesado ex jefe de la Policía de la Ciudad, José Potocar, participó de jornadas junto a agentes de esa fuerza y de la Policía Federal.
Potocar estuvo al frente de la fuerza porteña entre fines de diciembre de 2016 y el 25 de abril de 2017 cuando fue detenido en el edificio Centinela de Gendarmería a consecuencia de una investigación del fiscal José María Campagnoli que lo acusó, junto a otros tres comisarios de la Policía Federal, de liderar una asociación ilícita dedicada a recaudar dinero desde la comisaría 35ª  extorsionando a comerciantes y «trapitos» de la zona a cambio de «seguridad privilegiada». Así fue separado preventivamente de la fuerza y renunció a su cargo estando preso. Por aquél entonces rechazó cualquier tipo de acusación: «Soy una persona honorable. Todos vieron mi legajo y hoy veo que dicen que soy un monstruo social. Me dicen corrupto sin conocerme».
Ahora, liberado, se encuentra a la espera de la realización del juicio oral por el citado proceso. Cerca de Campagnoli informaron a #BORDER que el expediente «se elevó a juicio en diciembre del 2017 pero todavía no se celebró el juicio. Al principio nos decían que era porque estaban esperando la elevación del resto de los imputados pero en septiembre del año pasado se concretó eso y sin embargo estamos a la espera». Las fuentes aclararon que un breve tramo de la causa «quedó todavía en Instrucción pero es lo suficientemente tangencial como para que nada sea supeditado a ello». Aunque el fiscal alegó «no tener nada que decir» respecto a las actividades de Potocar, en su entorno sorprende que el proceso aún no haya llegado a la instancia de juicio.
Potocar nunca negó vínculos con el FBI, de hecho es graduado en un curso de la academia norteamericana. En aquellos convulsionados meses de la instrucción de la causa en su contra, el fiscal Campgnoli envió un mensaje a los que «están diciendo que el comisario Potocar es un hombre honesto, que estuvo en el FBI, que es abogado y no sé cuántas cosas más» al considerar que «la realidad que vemos los ciudadanos de Buenos Aires: los niveles de inseguridad crecieron geométricamente». El caso produjo también un cimbronazo político ya que se produjo a poco del traspaso de la Policía Federal desde la Nación a la órbita porteña.
Es en este contexto que ha sorprendido la asistencia de Potocar junto a agentes de la Policìa Federal y de la Ciudad a las jornadas de capacitación del FBI para Latinoamérica que se desarrollaron en El Salvador entre el 5 y 8 de mayo pasado. «El objetivo del encuentro fue para revincular a los distintos egresados de la academia del FBI y abordar temas específicos, delitos de pandillas o detección (de criminales) por ADN», explicó una calificada fuente consultada por este medio.
En este sentido, el portal elsalvador.com informó que la “Conferencia Latin American Caribbean Retrainer El Salvador 2019” reunió a decenas de exalumnos del Buro Federal de Investigaciones (FBI) para actualizar conocimientos sobre métodos de investigación científica e información sobre nuevas herramientas tecnológicas para combatir el crimen. Hubo representantes de 18 países, como Argentina, Belice, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Ecuador, Guatemala, Honduras, Las Bahamas, México y Panamá) y durante el encuentro se detalló cómo la División de la Policía Técnica Científica de ese país esclareció la masacre en la que un grupo de pandilleros asesinó a 10 empleados de una empresa de suministro eléctrico y a un jornalero.
Aunque el ex comisario habría viajado por sus propios medios, no deja de llamar la atención que haya compartido tales capacitaciones con efectivos en actividad en momentos que en el seno de la Policìa Federal hay inquietud por la dispar suerte de muchos jefes policiales: mientras algunos son puestos en disponibilidad ante cualquier sospecha, otros no han han registrado ninguna penalización. Es el caso del comisario Diego Carbone, jefe de custodia de la ex presidenta Cristina Kirchner que, tal como revelò una investigación de #BORDER, aumentó su patrimonio 7 veces en 6 años. Ahora, se pudo averiguar, el jefe policíal realiza el curso de comisario inspector en la sede de la institución en Caballito: ambiciona que ante un triunfo de la fórmula presidencial que lleva a Cristina como candidata a vicepresidenta en las elecciones del 27 de octubre, pueda lograr un ascenso en su carrera.