Una publicidad de una importante empresa de telefonía móvil asegura que los jóvenes se animan a cambiar hasta tres veces de carrera. Desde Adecco Argentina (consultoría de servicios profesionales y recursos humanos) admiten que los estudiantes ya no valoran tanto lograr acceder a un título universitario y desde la carrera de sociología de la UCES admiten que en la actualidad el cambio constante es visto como un valor y eso se ve reflejado en los estudios universitarios: cada vez más chicos cambian de carrera y no ven en ese cambio una falla, error o fracaso sino muy por el contrario toman cada elección como una experiencia enriquecedora que les aportó haber elegido lo que en ese momento creían propicio o interesante.

 EL TIEMPO ES FUGAZ. Que los chicos que terminan el secundario quieren continuar con una carrera universitaria es una realidad. No obstante ahora las carreras demasiado largas o muy exigentes se piensan más que antes. “Hay una ansiedad constante en que tengo que tenerlo todo ya y que me tiene que satisfacer inmediatamente, analiza Cecilia Arizaga, doctora en sociología y directora de la carrera de sociología de la UCES. En ese marco, una carrera universitaria -que supone un momento de aclimatamiento, de encontrarse con el estudio y la vida universitaria- demanda tiempo y hoy los espacios se acotan cada vez más. La idea del cambio y la falta de tiempo aparecen como signo de época importante y una carrera de varios años es todo un desafío”.

Por su parte, la licenciada Paula Quattrocci, Secretaria de Relaciones Institucionales, Cultura y Comunicación de la UBA asegura que si bien es difícil hacer generalizaciones, es una realidad que más de la mitad de los estudiantes se preguntan si cursando determinada carrera va a tener tiempo de trabajar: “Esto no lo veíamos antes: ahora la mayoría de los chicos quiere o necesita trabajar mientras estudia. Y a la hora de reflexionar sobre los cambios de carreras podemos decir que en tiempos donde todo es tan dinámico ya no alcanza una sola formación, porque seguramente lo que haremos en nuestra vida ya no será una sola cosas sino que serán varias. Atentos a esto las carreras de la Universidad de Buenos Aires combinan muchos intereses”.

Carla Cantisani, Directora de Servicios, Calidad y Permanent Placement del Grupo Adecco para Argentina y Uruguay es contundente: Por estos días los jóvenes cambian entre 2 y 3 veces de carrera en promedio. Eso les retrasa la inserción laboral en su especialidad ya que no se encuentran preparados en un rubro específico, pero sacrifican ese tiempo en pos de elegir con mayor pasión y convencimiento su futuro, optando por lo que realmente los hace plenos y felices”.

MI HIJO EL DOCTOR. Es cierto, en la Universidad de Buenos Aires las carreras tradicionales siguen siendo las más pedidas. Paula Quattrocci adelanta a #BorderPeriodismo: “Las tendencias vocacionales 2020 que estamos por dar a conocer confirman que los primeros puestos siguen siendo para arquitectura y diseño, psicología, medicina y derecho. Ingeniería creció mucho, pero todavía no alcanza a estar entre las top. También notamos que pese a todos los cambios sociales, los varones siguen volcándose más a los títulos tecnológicos y las mujeres a las carreras de servicio”. No obstante, para la socióloga Cecilia Arizaga, existe una gran variedad de nuevas carreras: “tienen que ver con campos relacionados el diseño y las nuevas tecnologías o con el medio ambiente. Rubros que se han expandido muchísimo y que también tienen impacto en las carreras tradicionales”.

Es importante señalar aquí que los jóvenes busquen información antes de tomar una decisión: las opciones son muchísimas, sólo la UBA –que en 2015 recibió un total de 58.000 inscriptos y este año ya superó los 60.000- ofrece hoy más de 100 carreras universitarias.

Por otra lado, las expertas también analizan la alternativa del año sabático cada vez más elegida por los chicos. Ya sea para viajar, trabajar o bien darse tiempo para ver qué es lo que realmente les gusta, se está viendo con más frecuencia que los jóvenes manejan sus tiempos sin apuros ni urgencias. “Prefieren nutrirse de vivencias concretas que los enriquezcan. No solo buscan adquirir conocimientos sino también experimentar situaciones, valores, comportamientos y personalidades que los volverán más seguros en diferentes competencias”, entiende Carla Cantisani de Adecco.

Arizaga, finalmente agrega: “Lo que estamos viendo es que muchos eligen hacer ese corte cuando terminan sus estudios universitarios. Desde la perspectiva del mundo adulto –aquellos que nos recibimos hace dos décadas- nos parece increíble porque en general apenas egresábamos buscábamos insertarnos rápidamente en el mundo laboral. Hoy se están viendo valores más ligados al hedonismo que al esfuerzo y al trabajo. El trabajo también está ligado al hedonismo, hay una búsqueda de determinadas cuestiones que van más allá de un buen salario. Se requiere un trabajo que colme otro tipo de expectativas y que brinde tiempo para desplegar otros intereses”.