Pasaron casi dos semanas desde las PASO que pusieron en jaque la continuidad del macrismo en el poder y, de a poco, se percibe el nuevo escenario puertas adentro del oficialismo: mientras algunos dirigentes trabajan para “mejorar la fiscalización” rumbo a las elecciones generales del 27 de octubre -hay mesas en 0 por errores en las actas y acusaciones internas por falta de recursos hacia los fiscales-, los principales funcionarios se debaten entre los que buscan pelear hasta el final y quienes ya están inmersos en una transición para dejar las cuentas ordenadas para la administración que asuma el próximo 10 de diciembre y, de esa forma, garantizar el final del mandato presidencial aquejado por los nubarrones de la desestabilización tanto del peronismo como de los mercados.

El tema fiscalización sonó fuerte dentro del oficialismo pero, en privado, distintas fuentes argumentan que ante una diferencia tan abrumadora del Frente de Todos -15 puntos a nivel nacional y de casi 18, en la Provincia- estas irregularidades no «mueven el amperímetro». En diez días se conocerá el escrutinio definitivo: mientras tanto se conocieron los resultados de algunas mesas sospechadas en territorio bonaerense que muestran las diferencias entre las actas firmadas por las autoridades de votación y los telegramas enviados al Correo.

En uno de los relevamientos del equipo de campaña provincial, se constataron irregularidades en las mesas de la 1ª sección electoral (San Martín y noroeste del GBA) y de la 8ª (La Plata y alrededores: hubo una diferencia de mesas en 0 -en las que se pone ese número por las diferencias de votos entre telegramas y las actas que llenaron previamente las autoridades de mesa- de 118 a 103 de Mauricio Macri hacia Alberto Fernández y de María Eugenia Vidal, de 179 a 111 contra Axel Kicillof. Es decir, los candidatos de Juntos por el Cambio tuvieron un  conteo irregular. «Se corrige con actas de escrutinio y ante la duda, se abre la urna», en los tribunales electorales, acotó una fuente provincial.

Sí hay coincidencia tanto en funcionarios de Nación como de Provincia en la necesidad de «mejorar la fiscalización», de acuerdo a lo que pudo recoger este medio. Uno de los errores que se comenta, por lo bajo, es la falta de financiación para los fiscales que provocó ausentismo y errores no forzados en el conteo. Los jefes de fiscales, en muchos distritos solo había éstos y no un equipo, tendrían que haber cobrado unos mil pesos. En muchos municipios no se llegó a pagar y, en otros, como Necochea, se pagaron unos $600 a más de 200 fiscales solventados por las autoridades locales y el comando de campaña bonaerense.

Con todo, la ola de votos del Frente de Todos superó todas las expectativas e incluso con el correr de los días opacó estos reclamos internos. Empero, dejó en evidencia dentro del oficialismo a quienes «no quieren la toalla» por la abultada derrota en las primarias y quienes se encuentran abocados a una «transición» ordenada que permita sostener la gobernabilidad y posicionar a Mauricio Macri como el primer mandatario no peronista en terminar mandato desde Marcelo Torcuato de Alvear.

El último martes un estrecho colaborador de Macri, con ojos vidriosos, decía que «ya está, no nos dimos cuenta que había tanto malestar en la gente. Ahora hay que dejar todo ordenado para el que venga no tenga otra tormenta y para que no nos lleven puestos» refiriéndose a las posibles picardías del peronismo que desestabiliza «cuando ve sangre» y a la desconfianza de los mercados. La noche anterior se había reeditado en Olivos la Mesa de acción política con Macri, Marcos Peña, Elisa Carrió, María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta, Rogelio Frigerio y dirigentes radicales como Mario Negri.

Pero el ala política no confía en la continuidad del remozado armado: es una búsqueda de volumen político en momentos de debilidad del Ejecutivo por el cachetazo electoral. «Esperemos que no se repita», dijo, risueño, una alta fuente consultada sobre la viabilidad de ese órgano consultivo.

Uno de los que no tiró la toalla fue Marcos Peña que en la reunión de gabinete jueves por la tarde -se tuvo que correr por la disertación de Macri ante el evento organizado por el Grupo Clarín en el que reconfirmó por enésima vez a su jefe de campaña- coincidió con su rival interno, Emilio Monzó, en reivindicar la figura del “presidente” por sobre el “candidato” para garantizar la gobernabilidad. Por esas horas también circuló un audio de Peña destinado a los «Defensores del Cambio» en el que decía que aún se puede “ganar la elección” con el improbable escenario del “más 3 (para los ex Cambiemos) y menos 3 (para el Frente de Todos) que sumado a un incremento del nivel de participación popular depositen a la fórmula de Mauricio Macri y Miguel Pichetto en el balotage 24 de noviembre.

La gobernadora Vidal, por su parte, reunió a intendentes y a legisladores de Cambiemos y el miércoles próximo hará lo propio con los «Sin Tierra», aquellos funcionarios que son candidatos a intendentes en municipios administrados mayormente por el peronismo. Habrá un intento de provincializar la elección, de acercarse a problemáticas locales. Alejada de la probabilidad de la reelección, busca revertir los resultados adversos en los municipios propios y tratar de robustecer el armado PRO en la Legislatura bonaerense. Es que después del 10 de diciembre la continuidad de la alianza Juntos por el Cambio está en veremos: muchos radicales piensan en saltar de vereda en diciembre y tratar de recuperar el partido fundado por Leandro Alem.

Es por eso que un funcionario bonaerense consultado sacó pecho: «Ahora muchos entienden mejor porque armamos una lista cerrada (con poco espacio para UCR y aliados) a diputados y senadores provinciales. Gracias a Dios que lo hicimos porque sino en diciembre podríamos arrancar con un bloque chiquito». Es que el armado de los bloques legislativos es otro de los partidos que se jugará el 27 de octubre: en Nación quieren limitar el poder que podría tener el Frente de Todos. Reconocen que podrían llegar a obtener quórum propio pero no juntar las dos terceras partes de Diputados para forzar una eventual reformar constitucional. En el Senado, en tanto, si se mantuvieran las alianzas, los números estarían más parejos.

El despoder, es también, otra de las preocupaciones del oficialismo. En las últimas horas la justicia federal anuló los procesamientos a ex funcionarios kirchneristas por las coimas de Odebretrech y Claudio Bonadío ordenó investigar las obras del Paseo del Bajo. Soplan vientos de cambio de cambio en Comodoro Py.

Tal vez por eso, una alta fuente gubernamental reconoció ante #BORDER que «la justicia de Comodoro Py esta ralentizando las causas o el inicios de los procesos» y sembró dudas sobre si la condena a Julio De Vido -quien podría obtener la prisión domiciliaria en las próximas horas por problemas médicos- por la denominada causa Once 2 (por la Tragedia de Once) va a ser confirmada por la Cámara de Casación. «Sería algo novedoso que Casación confirme el fallo, ir hacia arriba en las responsabilidades en una causa de estrago», indicó sin omitir los aires que se respiran en los tribunales federales por el nuevo escenario electoral.