Greta Thunberg, la joven sueca de apenas 16 años, está sacudiendo al mundo con sus reproches ambientales que acabaron con la modorra de la dirigencia política global. Pero su principal aporte no parece haber sido sólo ése, también dió una lección de vida que, quizás, no estaba en sus planes originales: demostrar hasta dónde puede llegar una persona con Síndrome de Asperger.

Sin embargo, la criticaron ferozmente. Por sus modos y por no tener filtro. Se rieron de ella por ser diferente. La tildaron de «enferma mental». Greta les respondió con un sentido común demoledor: «No entiendo por qué los adultos eligen pasar su tiempo burlándose y amenazando a adolescentes y niños por promover la ciencia cuando podrían hacer algo bueno en su lugar».

Gonzalo tiene 26 años, trabaja como periodista en este mismo portal y, en la Argentina, también lucha por ser aceptado en su entorno social. Habla en un tono formal como el de Greta. Se obsesiona con los temas que le gustan, como le ocurre a Greta. Y es tan lúcido como ella.

Las personas con Asperger parecen raras a los ojos de quienes no las conocen: les cuestan las sutilezas, los guiños, la diplomacia, tienen intereses restringidos y son excesivamente frontales. Greta no habla como una niña con trenzas sino como un adulto preocupado por su futuro y muestra una una angustia quizás excesiva para su corta edad, pero que está vinculada al compromiso extremo con el tema que defiende. No fue entendida por muchos que leyeron odio en sus palabras.

Siempre me sorprendió la capacidad que tiene Gonzalo de expresar lo que siente en relación a su inclusión en la sociedad. Quienes hablamos de esto siempre lo hacemos desde el lado de las familias, los terapeutas o las instituciones. Pero escucharlo a él, que es el que muchas veces padece la mirada prejuiciosa del otro, resulta esclarecedor.

A propósito de los ataques a Greta, entonces, me pareció interesante consultarlo para que él pueda explicar cómo es vivir con Asperger.

-¿Qué significa tener  fijaciones con ciertos temas como le pasa a Greta, por ejemplo, con el cambio climático?

-En términos generales, las personas con Asperger encontramos múltiples barreras para desarrollarnos en ámbitos socialmente aceptados, como el académico, el laboral y las actividades recreativas. Aquí lo que se busca es que las persona responda a ciertos patrones preestablecidos de una manera unívoca, sin que se valore el tiempo extra que dedicamos para lograr ciertas cosas. Esto nos hace sentir inútiles debido a la angustia que genera no poder lograr esos objetivos, sumado a la crítica que recibimos. Es por ello, que a partir de estas experiencias traumáticas decidimos dedicarnos solo a hacer aquello que nos haga sentir útiles.

-¿Por qué no pueden quitar el foco de esos temas?

-Cuando estoy haciendo algo que no los incluye, tengo que hacer un esfuerzo enorme para poder llevarlos adelante. Y por más dedicación que ponga no me dan un resultado acorde al tiempo que le dedico. Entonces, al finalizar el día, lo único que pienso es en ese tiempo que sacrifiqué de hacer aquello que me gusta.

-Greta encontró la manera de canalizar esos intereses restrictivos en algo positivo.

-Sí, eso obsesionaba sus pensamientos y en algún punto le había perjudicado la salud. Estoy convencido de que si el contexto le brinda una herramienta amigable, ella podrá tener una vida un poco más digna de ser vivida, en lugar de hacer cosas desacertadas que el entorno le ordene.

-A Greta se la criticó por su forma de hablar. Las personas con Asperger suelen tener una manera particular de hacerlo.

-Muestran ciertos patrones en la comunicación, como tonos de voz, gestualidades y conductas poco comunes para una persona de su edad. Esto se vio en la seriedad y angustia con la que Greta dio su discurso, sentimientos que no suelen expresarse tan fuertemente a esa edad, pero que estas personas transitan en su vida cotidiana porque son más críticos de sí mismos. Es una manera de intentar cambiar para que las personas intenten entendernos.

-¿Qué viste vos en Greta que crees que no fue comprendido por la sociedad?

-Si bien el discurso logró un efecto cautivante, creo que concientización fue efímera. El mundo se va a seguir rigiendo por las mismas reglas de unos pocos que deciden por los demás. Y, por otro lado, creo que el público no termina de percibir el sufrimiento que ella atraviesa y que la afecta más allá de su actividad de concientización.

-¿Qué le dirías a la sociedad sobre su manera de mirar a las personas con Asperger?

-La sociedad debería ser más inclusiva y propensa a escuchar historias de personas que son altamente ignoradas y menospreciadas por un sistema que los expulsa. Sus historias son un ejemplo de resiliencia ante la adversidad que han atravesado, lo que los hace mostrar más maduros y serios.

-¿Te sentís incluído en la sociedad?

-En mi caso, nunca me hicieron sentir parte de la sociedad. Me considero como un ser marginado que toda su vida vivió al límite de un sistema que me juzgó por  cómo era y no me dio alternativas de elección. Yo traté siempre de hacer hasta lo imposible para adaptarme a las condiciones y salir adelante lo mejor posible.

-El hecho de que haya aparecido una Greta en el mundo, ¿crees que va a servir para la que la gente pueda entender más sobre el Asperger?

-Que una persona como Greta lleve a cabo una campaña de concientización sobre el cambio climático es la mejor manera de que el público, en general, tenga una buena percepción de las personas con esta condición que se caracterizan por sus valores inquebrantables, honestidad y compromiso en un mundo donde lo que impera es el egoísmo.