Antes de salir de su casa hacia la Facultad de Agronomía, Gustavo Beliz lo meditó y consultó con su familia yamigos del peronismo con los que se reencontraría minutos después. Cerca de las 10.30 se lo vio entrar junto con su hijo Felipe, el ex embajador ante el Vaticano Eduardo Valdés, el dirigente Juan Manuel Valdés y el Premio Nobel Adolfo Pérez Esquivel.

Fue el primer acto político al que el ex ministro de Justicia de Néstor Kirchner asistió después de haber estado 15 años exiliado de la vida política de la Argentina. “Estamos todos muy emocionados, Gustavo estaba como un chico, muy impaciente, se lo vio muy contento”, cuenta un dirigente del peronismo que estuvo presente en el anuncio del Plan contra el Hambre que el Frente de Todos.

Una persona de extrema confianza confirma que Beliz dejó su trabajo en el Banco Interamericano de Desarrollo y que desde el 1 de octubre se encuentra trabajando formalmente en la campaña del candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández.  “Está muy contento. Se están entendiendo muy bien y lo quiere trabajando directamente con él, que no dependa de nadie más”, asegura una fuente del peronismo.

“Terminó su vínculo con el BID, le propuse que me ayude y con enorme generosidad me está ayudando con algunos temas puntuales que conoce hace años”, dijo Alberto Fernández tras confirmar el nuevo trabajo de Beliz en una entrevista radial. Hombres que conocen muy bien a Beliz cuentan que lo “ven con mucha polenta”, descartan que asuma la titularidad de algún ministerio, pero sí deslizan que “estará en una especie de Secretaría de Asuntos Estratégicos”. “¿Viste lo que hace (Fulvio) Pompeo ahora? Bueno, así, pero en serio”, dice entre risas la fuente.

Como adelantó #BORDER, el ex ministro de Justicia de Néstor Kirchner cena habitualmente desde hace algunos meses con Eduardo Valdés y el ex canciller Rafael Bielsa en una serie de tertulias en las que suelen hablar de política y debatir el futuro de la Argentina.

Respecto a su relación con Cristina Kirchner, fuentes del peronismo confían que “está en buenos términos”. Cuentan que la ex presidenta lo ayudó a que regresara al país después de haber renunciado al Ministerio de Justicia en 2004, tras haber visibilizado en Hora Clave, el programa de Mariano Grondona, la cara de Jaime Stiusso.
Sus amigos cuentan que, incluso en Washington, sufrió episodios de amenazas del agente más poderoso de la entonces SIDE. Sin embargo, ahora, creen que “es cosa del pasado”. Que el agente está en retirada y sin injerencia como para volver a complicarle la vida a Béliz.

Acerca de las reuniones que hubo hasta ahora, uno de los intendentes de mayor llegada a las oficinas de México 337, que escuchó las propuestas de Beliz elogia también la amplitud del exministro a la hora de pensar propuestas gubernamentales: “Sale de la lógica más conocida. Tiene una buena cabeza para pensar lo que es la modernización del estado, que él trabajó afuera, en Estados Unidos”.

Aunque asegura, como gran parte del fernandizmo, que Alberto va a nombrar a su gabinete después de que se definan las elecciones, el intendente arriesga un posible papel de Beliz en un eventual gobierno: “No lo veo para nada como un ministro, pero sí en una secretaría. Está enganchado con cómo ponerle tecnología y herramientas al estado. Tenía ideas para plantear algunos diseños organizaciones en Seguridad. Crear una especie de consejo de Seguridad”.

“Beliz va a ser una especie de Ibarra, pero con más política, menos tecnocrático”, dice con sorna, respecto al vicejefe de Gabinete y Secretario de Gobierno de Modernización Andrés Ibarra.