Alejandro Finocchiaro, ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación, conversó con María Julia Oliván en #BORDERPERIODISMO, sábados de 7 a 10AM por Radio Nacional. Repasó los anuncios que se hicieron relacionados a su cartera y criticó duramente al candidato Axel Kicillof por sus dichos sobre los desempleados que venden drogas. Pero insistió en su metáfora sobre que el electorado de La Matanza, donde se candidatea para intendente, sufre “síndrome de Estocolmo”, como ciertas víctimas de secuestro. Este es el resumen de sus frases más destacadas en un contrapunto picante.

Sobre la crisis y las elecciones

El bolsillo habrá pesado más en el momento de la elección que las políticas públicas llevadas a cabo, pero cuando uno gobierno no lo hace pensando en lo electoral. No hay que enojarse, sí hay que analizar las causas que pueden ser muchas y variadas.

Las propuestas que ahora está anunciando el Presidente no son para ganar las elecciones, son porque creemos que hay que hacerlas después de 3 años y medio de un inmenso esfuerzo, en especial de la clase media. Comienza una nueva etapa que se puede dar por el sacrificio que se hizo antes. 

Nuestro Gobierno es y ha sido decente, dice la verdad. A veces las cosas salen bien y cuando no salen tan bien lo registramos, hacemos penitencia y corregimos.

Tenemos mucha fe y muchas esperanzas de que vamos a seguir el año que viene gobernando y poder implementar el plan. Hay millones de argentinos que quiere el cambio y seguir cambiando.

Los que nos hicieron saber que estaban un poco enojados, en el fondo, quieren seguir con el cambio. Y saben que muchas de las medidas que se tomaron necesitan de tiempo, porque no hay resultados enseguida.

Sobre la frase de Kicillof, el desempleo y la venta de drogas

Lo grave no es que dijo lo de la venta de drogas para salir del apuro o porque se equivocó, Kicillof lo dijo porque ideológicamente cree eso. Si fuera ministro de nuevo crearía la categoría de “narcotributista”, porque está convencido de eso. Y yo no creo eso. 

La gente quiere subsistir honradamente. Por algo Kicillof no habla del que roba para comer. Habla del narcotráfico y eso está mal. Con el narco grande, el mediano y el chico.

Sobre el anuncio de las clases de inglés

El anuncio de inglés en las escuelas es una construcción para la que estuvimos trabajando en el soporte un par de años. No es obligatorio, estamos ofreciendo a las provincias, que tienen la gestión de las escuelas, sobrecumplir la meta y, a través de un sistema de videoconferencias del que ya tenemos la plataforma como el plan Ceibal de Uruguay, que los chicos de sala de 4 y 5 años puedan tener inglés. 

A fin de año tendremos el 60 por ciento de la matrícula nacional conectadas online. Tenemos conectividad en serio, con pisos tecnológicos en cada aula y monitoreada desde Buenos Aires, con un sistema por el que podemos saber al instante qué escuela del país tiene o no servicio, aula por aula y con qué ancho de banda.

Descarto que los ministros provinciales lo van a aceptar porque es un gran avance. Se aplicará el año que viene con el inicio del ciclo lectivo.

Hoy un chico de 3 o 5 años ya es nativo digital y hoy el inglés es el idioma global, el de la tecnología, de la programación. Desde los jueguitos de la computadora a YouTube.

Esto no obsta que cualquier escuela pueda dar francés, portugués o el idioma que guste.

Apenas asumimos comenzamos con las licitaciones, que fueron grandes, para tener conectividad en todas las escuelas del país. Procesos, con impugnaciones, trabajo con cooperativas en los pueblos donde los grandes oferentes no querían estar, hacer la plataforma, cambiar el Conectar Igualdad -que era una computadora por alumno- por el plan Aprender Conectados, que es equipamiento diversificado, hacer contenidos para que las máquinas no sean para jugar al Candy Crush, capacitar a 400 mil docentes… Esto que anunció el Presidente ahora se empezó a trabajar en enero del 2016.

Sobre su metáfora del síndrome de Estocolmo matancero

Para mí la frase del síndrome de Estocolmo fue absolutamente feliz, no fue dicha como salió en los medios pero es el juego así, es lo que sale titulado y no me quejo para nada. Hace 36 años que a La Matanza la gobierna el mismo partido político. Hoy hay 15 barrios por debajo del agua y no es metafórico. Cuando el agua baje, va a ir la intendenta Magario y va a llegar con camiones con colchones. Y la pobre gente va a estar muy agradecida. Pierden todo lo que tienen y les regalan colchones. Y así es en cada elección. Con esa plata se podrían haber canalizado los arroyos para que La Matanza no se inunde. A eso me refiero con síndrome de Estocolmo. 

Yo respeto lo que vota la gente, no me quejo de eso. Hay gente a la que hace décadas se la sumerge a propósito en la pobreza porque la pobreza genera dependencia con la municipalidad. Hay gente en el municipio que desconoce sus derechos, que no sabe que puede hacer su DNI, que puede recurrir al Estado para muchas cosas, que no depende del puntero para cobrar un plan social. No hablo de gente que no conoce el Obelisco, sino de quienes no conocen ni la ciudad de San Justo.

La metáfora no es peyorativa. Yo vengo de una familia que estuvo en ese mismo lugar. A mí la pobreza no me la van a contar, no la leí en un libro, yo la viví y La Matanza hace 40 años estaba mucho mejor de lo que está ahora. El peronismo hizo de la pobreza una forma de gobernar en La Matanza, para poder mantenerse.

Cuando nosotros pensamos políticas de Estado no lo hacemos en función de lo electoral. No todo es especulativo.

Reviví la entrevista y el picante contrapunto con el ministro acá: