Eduardo Valdés, diputado electo del Frente de Todos, dialogó con María Julia Oliván en #BORDERPERIODISMO, sábados de 7 a 10AM, por Radio Nacional.

Ex embajador argentino ante el Vaticano, afirmó que el arzobispo emérito de La Plata, Héctor Aguer, es un “patotero eclesiástico”, y se sintió dolido por la respuesta de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) por haber dicho que la legalización del aborto será ley y que, si así lo fuere, el papa Francisco “lo va a entender”. Grassi, Francisco y Trump, entre sus frases más destacadas:

Me sorprendió mucho, fui injustamente tratado por la Conferencia Episcopal. A mí la gente me agradece por hablar bien del papa. Yo lo amo, me puede, aunque no soy chupacirio. Es una persona que va a quedar en la historia de la humanidad. Dentro del dolor por la sorpresa de este trato, muchos curas y obispos me llamaron porque no comparten la mirada de la Conferencia Episcopal. Más curitas de base que gorritos colorados.

Yo quiero deconstruirme, tengo hijos que militan por el aborto. Pero yo creo que si hay embrión hay vida, pero más aún creo que el que no piensa como yo no tiene que ir a la cárcel. No me gustan que me patoteen  políticamente, ni sindicalmente y ahora encima me patotean eclesiáticamente.

Yo acuso a monseñor Aguer de ser un patotero eclasiástico.

Yo fui abogado de Gabriel, el chico abusado por el cura Grassi y en la Iglesia hay muchos que me miran de reojo desde aquel momento y yo no sé si no me pasaron una factura.

Me da vergüenza que estemos en este clima de violencia producto de esas palabras de un arzobispo de la iglesia argentina. Esta discusión atrasa. No le hace bien a la iglesia esa respuesta. 

No todo lo que dice el Papa está dirigido a la Argentina.

Nunca diría que Francisco estará a favor del aborto. No entendieron lo que dije.

Me dijeron que al principio el comunicado de la Conferencia Episcopal llevaba mi nombre. Luego alguien le bajó el tono, aunque lo repartieron diciendo que era dirigido a mí. Francisco estaba de viaje, ni se debe haber enterado. 

Hay dos desafíos primarios; urgente es ver cómo se combate la desigualdad y el tema de unir a los argentinos. El país se merece terminar con la grieta, no con las diferencias políticas sino con la de unir a los argentinos. Pasa en lo periodístico, en lo político, en todo ámbito.

Es bueno que haya oficialismo, que haya oposición, por eso me gustó mucho la foto de ayer de Alberto con Ricardo Alfonsín. Vi saludos de Massot con Máximo Kirchner, lo que digo es que hay que empezar en pensar una agenda en común y estos gestos sirven.

Yo veo con orgullo lo que pasa en los Estados Unidos de Trump con respecto al cuidado de su propia industria; eso es un modelo a copiar, junto al tema del empleo. Hoy Estados Unidos tiene solo 3 % de desocupación, ¿se imaginan una Argentina con ese índice?

Los capitales se sienten muy seguros en un mundo que no los regula y donde a la vez se desregulan los derechos laborales.

Hoy el mundo se moviliza por la microeconomía, antes era por los grandes derechos. Crujen los sistemas políticos por eso, desde El Líbano a Irak y desde Honduras a Chile.

Reviví la entrevista completa acá: