Mientras avanza con una serie de medidas, que contempló un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) publicado este lunes, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta prepara otras iniciativas económicas para intentar mitigar los impactos de la crisis que generará el coronavirus. En contacto permanente con la Casa Rosada, el equipo porteño tiene claro que el principal foco será el AMBA y por eso diagrama una serie de medidas.

Según pudo saber BORDER en exclusiva, en la Ciudad preparan un paquete estímulo que incluirá exenciones impositivas, créditos blandos y hasta la posibilidad de que el pago del ABL se posponga por tiempo indeterminado. Todas las medidas que ya se encargaron de enviar desde la cartera de Desarrollo Económico, que comanda José Luis Giusti, necesitarán de la aprobación final del ministro de Hacienda y Finanzas, Martín Mura.

Entre el paquete que elaboraron en conjunto el subsecretario de Trabajo, Ezequiel Jarvis, y el de Pymes, Christian Bauab, y el subsecretario de Desarrollo Económico, Pablo Lera, se destacan la suba del $50 millones el monto para la exhibición del SIRCREB (estaba en $15 millones). Esta retención se hace de forma automática desde la caja de ahorro de cada persona que esta inscripta en Ingresos Brutos de la Ciudad.

También se pospondrá por tiempo indeterminado el pago de la tasa de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL) de forma que el impacto beneficie no sólo a los dueños de los comercios sino también a quienes los alquilan. “La letra chica de esto la vamos a definir para que sobre todo beneficia a los que alquilan”, explicó una alta fuente gubernamental.

Las medidas fueron a su vez dialogadas con el Gobierno nacional por dos motivos. El primero por la coordinación que hay en el tratamiento del coronavirus y la buena sintonía entre Rodríguez Larreta y el presidente Alberto Fernández. Esto último al punto tal de que en Balcarce al 50 estaban al tanto de cada uno de los movimientos que iba a dar la Ciudad e incluso en algunos casos tiene su correlación a nivel nacional.

El segundo punto tiene que ver con la necesidad de que, como gesto de buena voluntad, se vuelvan a reconsiderar que la baja de la coparticipación sea de medio punto porcentual y no de un punto completo o más como quería Fernández.

Asimismo la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) suspenderá todos los juicios que tenga en juicio contra diferentes contribuyentes. Pero el paquete también abarca al Banco Ciudad. Justamente su recientemente nombrado presidente, Guillermo Laje, mantuvo una serie de encuentros con los funcionarios de Desarrollo Económico en donde le plantearon la necesidad de dos cuestiones.

En primer lugar que se baje la tasa de descuento del cheque que cobra la entidad y en segundo que ofrezca una línea de créditos blandos pero con una tasa inferior a la que anunciaron hoy el Santander y el Galicia. “El Ciudad tiene que ser el líder en ese rubro en ese momento”, agregaron fuentes gubernamentales.

Un dato no menor es que la segunda fase del plan apuntará a “sectorizar” rubro por rubro para medir el impacto. Entre los dos primeros se encuentran teatros, cines y hoteles que son los primeros que sufrían el impacto del parte por el coronavirus. La capacidad hotelera por ejemplo pasó del 70% en promedio hace 15 días a 20% al viernes. Para esta semana se espera que llegue casi a 0%. “Imagínate cuánto puede tardar en cortarse esa cadena de pago¨, se preguntan en Ciudad.

Es por eso que una de las intenciones que comparten con Nación es seguir manteniendo el nivel de actividad. Por algo al margen de las respectivas licencias que se anunciarán para el personal, con la chance de que toda persona que pueda trabaje desde su casa, la clave pasará porque el consumo interno no merme tanto.

Mientras tanto, cerca de las 20 el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, hará también una serie de anuncios en torno a las licencias que se les dará a cada empleado y la necesidad de que todo trabajo que se pueda realizar de forma remota se haga como tal. Mañana sería el turno de algunas medidas de la cartera de Producción, a cargo de Matías Kulfas, como también de Economía, que conduce Martín Guzmán.

La idea, según puso saber BORDER, es que se reduzca lo más posible la circulación para evitar que se propague el contagio. Es por eso que se establecieron, entre otras cuestiones, horarios especiales para que la población de riesgo vaya a dependencias estatales y hasta privadas como supermercados. Es por eso que, en principio, no se suspenderá el transporte público. “Si hacemos eso el impacto en la economía sería aún peor, hay que administrar con cuentagotas las medidas para mitigar eso justamente”, sostiene en el Gobierno.

Para darle un poco más de tranquilidad al sistema financiero después de otro lunes negro, Guzmán podría acelerar los plazos para la deuda en pesos debido a que la oferta de reestructuración para los acreedores extranjeros quedará, de acuerdo a lo que publicó hoy la agencia de noticias Bloomberg, para la primera semana de abril.