Hoy en día no caen las bombas de Hitler sobre Wimbledon, ni tampoco los japoneses atacan a sus países vecinos. El enemigo es un depredador sútil, sigiloso, invisible, que ataca a todo el planeta sin códigos de guerra, no toma prisioneros y mata a todos por igual; hombres, niños, mujeres y en especial ancianos.

El gran circo del tenis profesional, nómade como pocos deportes, se encuentra en un parate letal para sus protagonistas. Los mejores rankeados han dejado de ganar sumas importantes y los que menos ránking tienen, esos que frecuentan el circuito challenger y futures, son los verdaderamente perjudicados. Si no pueden jugar, no tienen manera de generar ingresos, y para muchos de estos jugadores, que apostaron su vida a esta profesión que en los comienzos es muy dura (poco dinero en premios, gastos importantes en viajes, estadías, entrenadores etc) se les está haciendo todo muy cuesta arriba para llegar al sueño de vivir del tenis.

Pero en ésto no están metido solamente los jugadores profesionales, ¿Qué pasa con los entrenadores, profesores y jugadores aficionados? Los entrenadores y profesores en su gran mayoría trabajan de forma independiente, es decir, son monotributistas. Muy pocos son los contratados por los clubes, al menos en este país, y que no se juegue está reduciendo sus fuentes de ingreso de manera notoria.

Con respecto a los jugadores aficionados, para muchos de ellos practicar tenis es un tema deportivo/recreativo y también de salud. Mucha gente de la tercera edad practica el tenis porque es aeróbico, se juega en una superficie noble para las articulaciones (polvo de ladrillo), no hay contacto físico y es al aire libre,

Aunque esto no sea motivo suficiente para que se lo practique ya, debería ser uno de los primeros deportes en habilitarse cuando se comience a levantar la cuarentena, al menos para los aficionados.

Esto no es motivo para que en la situación actual en donde el mundo vive una pandemia sin precedente se lo practique ya, pero si debería ser uno de los primeros deportes que se podrían practicar los aficionados cuando se levante progresivamente la cuarentena.

Mientras tanto, el circuito profesional espera. Los jugadores profesionales tal vez empiecen a emigrar a aquellas zonas en donde ya no se encuentre el covid-19 al menos por un tiempo hasta que se normalice todo.

Como hecho anecdótico, cabe recordar que en los años de la Segunda Guerra Mundial algunos jugadores profesionales viajaron a países sin conflictos para seguir practicando, esto ocurrió también en Argentina donde un norteamericano llamado William Donald Mc Neill se radicó en Argentina por 3 años y en el año 1943 llego a ser n 1 secundado por Alejo Russel .

¿Qué pensaría en estos días Felicísimo Ampón, el número 1 de Filipinas y top ten a nivel mundial en la década del 50’, secuestrado por los japoneses y obligado a jugar para ellos en el circuito asiático? Tal vez sus palabras sean: “Estimados, quédense en sus casas, esto es terrible, pero peor es una guerra devastadora”. Si no preguntenle a los serbios Djokovic, Tipsarevic o el croata Karlovic, que de chicos jugaban al tenis en el patio de sus casas mientras las bombas pasaban por encima de sus cabezas.

Volviendo a la actualidad vemos que algunas de las grandes figuras del tenis están compartiendo el tiempo con los aficionados en divertidas charlas por Instagram mientras esperan ansiosamente unos para volver a las canchas y los fans para mirarlos nuevamente.

 

Éstos son los casos de el escocés Andy Murray y Novak Djokovic tuvieron una conversación en la que recrearon a su jugador perfecto (Djokovic eligió en el saque a Isner/Kyrgios, devolución a Murray, derecha Del Potro, revés Murray, volea Federer, mentalidad Nadal y físico Thiem/Ferrer; Murray, por su parte, eligió a Kyrgios/Isner en el saque, Djokovic en la devolución, Nadal en la derecha, Djokovic en el revés, Federer en la volea, Nadal en la mentalidad y Djokovic en el físico) Además, le pidieron a Stan Wawrinka, que estaba escuchando la charla, que por favor quemara los pantalones con los que ganó Roland Garros en el 2015 porque eran horribles. Otros que se divirtieron con Instagram fueron Nadal y Federer. Mientras tanto el austríaco Dominic Thiem subió hace poco a su Instagram una foto post entrenamiento que decía: “Mucho tiempo sin ver una raqueta, hoy cambie los controles de play por una raqueta de nuevo”.

Sólo queda esperar pacientemente que las autoridades políticas y sanitarias empiecen a habilitar la práctica de algunos deportes que puedan hacer los aficionados con el menor riesgo de contagio, el tenis debería estar en los primeros renglones.

Franco Sommántico es entrenador y profesor de tenis en la UBA , periodista deportivo en curso.