El Gobierno ya puso primera en el inminente anuncio de congelamiento de los combustibles hasta fin de año, según pudo saber #BORDER de altas fuentes oficiales. El anuncio lo haría el ministro de Producción, Matías Kulfas, que se encargó de esta negociación. El paso previo al anuncio, y que fue dado esta semana por el secretario de Energía, Sergio Lanziani, era el establecimiento de un barril de petróleo criollo.

La normativa establece que el barril que se produzca en Argentina tendrá un precio de USD 42, cerca de USD 12 por encima del precio de Brent, que es el de referencia en el mercado local. ¿Por qué el Gobierno cerró un barril más caro que en el mercado? La respuesta a esa pregunta, según pudo reconstruir #BORDER, tiene que ver con algunas concesiones para lograr mantener congeladas las naftas.

Es que por primera vez en mucho tiempo, según recordó un ex presidente de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI), las empresas no tienen margen en seguir aumentando las naftas. “El precio de por sí esta muy por encima del valor del resto del mercado y con la falta de consumo no tienen sentido”, agregó la misma fuente.

Es por eso que las empresas productoras se mostraban más de acuerdo en negociar con Lanziani un barril criollo para asegurarse un nivel de ganancias y de paso volver a incentivar la producción en Vaca Muerta luego de dos congelamientos de combustibles (uno con Mauricio Macri y el otro con Alberto Fernández) que llevaron a valores de casi cero a la inversión.

La normativa que congelara los precios de los combustibles hasta fin de año ya se encuentra redactada casi en su totalidad y, fuentes gubernamentales ante la consulta de este medio, explicaron que posiblemente sea anunciada en los próximos días para separarla del anuncio del barrio criollo. Además, sostuvieron, tendría más sentido hacerlo una vez de que en los principales centros urbanos comenzó a reanudarse la actividad económica en la nueva fase de la cuarentena.

El barril criollo le va a dar rentabilidad y tranquilidad a las empresas para que operen. Como está la situación, en donde el precio que se paga en surtidor es mucho más caro que el de pozo no hay necesidad de aumentos”, agregó una fuente del sector fuertemente preocupada por la situación actual.  Sólo el 30% de los pozos se encuentran en explotación, antes del coronavirus, con comparación a 2019.

Kulfas, en dialogo con radio La Red, explicó luego del anuncio de la medida ese mismo factor. “Tomamos esta medida para que cuando la situación se normalice se pueda tener a los inversores y a los proyectos de pie para restablecer rápidamente la actividad. Si no lo hiciéramos -continuó el ministro- el gran peligro es que cuando la actividad se normalice y los precios vuelvan al alza, no tengamos la producción en pie y debamos importar petróleo, por eso buscamos dar certidumbre hacia adelante”, afirmó.

Un dato no menor es que el reclamo de la situación y el inicio de las negociaciones no llegó por parte de la Casa Rosada. Sino de los gobernadores. Enojados por no haber tenido respuesta a las cartas que les enviaron a Kulfas, al ministro de Economía, Martín Guzmán, y al de Interior, Eduardo “Wado” De Pedro, la gobernadora de la provincia de Santa Cruz, Alicia Kirchner, solicitó la palabra en uno de los primeros encuentros entre los mandatarios provinciales y el presidente Fernández por la pandemia y expuso la falta de respuesta de sus funcionarios.

Es que sin producción no hay regalías petroleras y sin estas no hay recaudación, y por ende si no ingresa dinero los sueldos provinciales corren riesgo. Algo que ya pasó. Lanziani, rápido de reflejos, convocó a todos para evitar generar más ruidos dentro de la crisis sanitaria y económica que genera la pandemia del Covid-19. ¿Por qué Kirchner desafiará a Fernández? La lealtad partidaria no corre para los intereses provinciales ya que la gobernadora apunta a quedar con la presidencia del OFEPHI que se pondrá a votación a fin de año. En paralelo, el sindicato de los petroleros llegó a un acuerdo con el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, para que se abone solamente el 30% de los sueldos de abril y de esa forma evitar despidos en el sector.

La negociación con las empresas del sector también tuvo una significación puertas adentro del Gobierno. Es que el propio Lanziani había elevado varias quejas por la imposibilidad de tomar decisión en su área. El punto de climax de sus cruces con Kulfas fue cuando al mes de la administración de Fernández fue directamente a quejarse ante la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.