Aclaración del autor:

El autismo no es una enfermedad, es una condición de vivir la vida de un modo diferente. No somos discapacitados, tampoco monstruos, pero hay ciertas cosas que nos cuestan más que otras, un gran ej.: la socialización (hacer amigos).  Tenemos una manera diferente de ver el mundo, otra manera de analizar las cosas y de comunicarnos que, con el tiempo, ayudados por especialistas y el esfuerzo propio, podemos seguir adelante con nuestra vida.

The Good Doctor

Cuando vi la serie por recomendación de un amigo, quedé encantado con la historia de Shaun Murphy (Freddie Highmore), que posee autismo y síndrome de Savant (síndrome del sabio) quien tuvo una infancia muy complicada. La serie se desarrolla junto a un prestigioso grupo de médicos en un hospital de California en el cual realiza sus prácticas como médico residente.

Él por su condición autista carece de las herramientas comunicativas que le permitirían, por ejemplo, saber cuándo alguien está siendo sarcástico, o la dificultad de ponerse en el lugar del otro cuando se quiere comunicar con una persona a tal punto de expresar en forma directa frases o palabras que pueden resultar dolorosas para otras personas generando malentendidos. Él irá aprendiendo día a día en el hospital en el que trabaja esas herramientas de interacción social y comportamiento, sobre todo en su trato con los pacientes.

Al ver cada episodio, uno se va entrando en la vida personal de cada uno de los personajes, sobre todo en la conmovedora vida de Shaun.  Al ver la serie, me vi sorprendido en las escenas retrospectivas, donde explica que ya de pequeño tenía un gran interés por la medicina, y en donde además padece de bullying en su época escolar. (esto me hizo sentir identificado y me rompió el corazón. Me recordó el hostigamiento que recibí en la escuela de niño de la misma manera). Además, transcurre la huida de la casa de sus padres junto con su hermano ya que estos no comprendían su manera de entender la vida, la trágica pérdida de su hermano menor quien mejor lo comprendió durante aquella difícil niñez, lo marcó en su vida, y lo lleva a conocer a su mentor el Doctor Aaron Glassman (Richard Schiff) reconocido como su figura paterna y apoyo para entender ciertas situaciones de la vida como se ve a lo largo de los diferentes episodios.

El personaje de Shaun Murphy está bien realizado, y se muestran ciertos puntos en detalle que logran representarse a través del autismo en la serie.

  • Puntos positivos:
  1. Analiza con gran precisión los problemas médicos a los que tiene que atender, aún el personaje tiene cosas por aprender, más allá del ámbito laboral.
  2. No pudo hacer amigos en la niñez, y le cuesta hacer amigos ya de adulto, pero poco a poco va aprendiendo a cómo lidiar con las personas al pasar los episodios.
  3. También otra cosa que me gusto fue como expresa repentinamente sus miedos, a no ponerse nervioso con los fracasos (eso es también llamado: bajo hándicap a la frustración), al punto de llegar a rendirse cuando no entienden o no pueden realizar ciertos objetivos, que es algo muy común en nosotros los autistas que nos cuesta controlar en ciertas situaciones de la vida.
  4. Y suele no entender los chistes entre amigos, ni siquiera el sarcasmo.
  5. Ya de adulto también trata de buscar el amor con cierta dificultad, aunque no deja de intentarlo.
  6. No suele usar un lenguaje a veces “hipercorrecto”, es decir muy formal (ej. usar “afirmativo” en lugar de “si”, “de acuerdo” u otras frases de acorde a la edad del personaje).
  7. Suele ser inflexible al conversar con las personas, no importa si son pacientes o sus conocidos, hasta en la toma de decisiones para la realización de las cirugías, y fuera de conversación él admite su dificultad para comunicarse.

Y también posee características que me parecieron exageradas en el personaje.

  • Puntos negativos:
  1. Su lenguaje corporal en algunos momentos parece muy artificial, casi sin expresiones faciales (como si fuera un robot), los autistas no somos todos así, es cierto a algunos les cuesta más expresar sus emociones que a otros.
  2. Además, la expresión oral es mucho más monótona de lo que realmente pasa en los autistas, solemos variar tonos, no todos tenemos monotonía al hablar en nuestra vida.

Conclusión:

Las actuaciones en la serie son fascinantes. Tiene buen ritmo, y la trama inspira a perseguir tus sueños y a no rendirse. También muestra un conflicto social y emocional entre los personajes, y su historia no deja de mantenerte enganchado a la pantalla, no importa si sabés de medicina o no, y a su vez deja un mensaje positivo para la concientización del autismo. Vean esta serie, se las recomiendo.

Mi puntaje: 10/10

Drama, Estados Unidos, 2017, aprox: 43’, Con: Freddie Highmore, Richard Schiff, Antonia Thomas.