Las actualizaciones de la movilidad previsional por decreto le significaron una pérdida de valor a las jubilaciones, pensiones y asignaciones que varía entre el 6 por ciento en los montos más bajos y del 15,7 en los haberes superiores de la escala. El aumento por tramos que se dio a principio de año no fue resuelto en el último comunicado y la pirámide se achata.

En un anuncio que no superó los cuatro minutos, Fernanda Raverta, titular de ANSeS, y Claudio Moroni, Ministro de Trabajo, presentaron el nuevo aumento. No Aceptaron preguntas y afirmaron que “el 80 por ciento de los jubilados percibirán un 5,1% por encima de la inflación del período, proyectada oficialmente en 14,4% para este semestre”.

En la frase de Moroni se anuncia el cálculo inflacionario que corre de enero a junio de 2020, pero las actualizaciones previsionales se otorgan medio año más tarde al considerar la inflación trimestral. En octubre – noviembre – diciembre de 2019, periodo al que imputa esta suba, el aumento de precios calculado por el INDEC fue de 11,7% y el aumento otorgado de 6,12%, casi la mitad.

El porcentaje de jubilados que superaron la inflación trimestral o semestral del periodo correspondiente es 0%.

 

Raverta enumeró las medidas tomadas por el gobierno con el sector previsional al mencionar tres sumas fijas otorgadas, el congelamiento de tarifas o la gratuidad de los medicamentos de los afiliados a PAMI, y aseguró que las medidas “se condicen con políticas de cuidado del gobierno nacional con los jubilados y jubiladas”.

La decisión actual significará un incremento de 190 pesos para las Asignaciones Universales por Hijo y de 972 pesos para las jubilaciones mínimas.

El aumento incluye además a las pensiones no contributivas, la Asignación Universal por Embarazo y las Asignaciones Familiares.

El semestre en rojo

En febrero, el anuncio se llevó adelante con el presidente de la nación Alberto Fernández, el ex titular de ANSeS, Alejandro Vanoli, y la titular de PAMI, Luana Volnovich.

Este fue el primer anuncio en la nueva modalidad de actualización. El gobierno decidió comenzar a otorgar los nuevos porcentajes por decreto, amparados en la Ley de Solidaridad que impuso la emergencia económica votada en diciembre.

En esa oportunidad se incrementó un 13%  la jubilación mínima y asignaciones, pero para el resto del tramo fue escalonado. El monto decidido por el ejecutivo consistía en 1500 pesos más un 2,3% de los haberes percibidos hasta ese momento.

La inflación de 12,5% -julio, agosto, septiembre- solo fue superada por las mínimas, el resto del universo previsional a partir de los 16.200 pesos disminuyó el valor real que hubiese percibido

Si tomamos ambas actualizaciones, las jubilaciones más altas perdieron 15,7% en relación a la inflación del semestre pasado y 13% en relación a la Ley de Movilidad, mientras que la base del universo previsional perdió cerca de un 4% contra la anterior fórmula.

La modalidad que se dejó de lado, fué la votada por el congreso en diciembre de 2017, luego de las elecciones de medio término. La sesión transcurrió mientras en la Plaza de los dos Congresos la policía se enfrentaba a manifestantes bajo una lluvia de piedras.

En esa ley, la movilidad estaba compuesta en un 70% por la inflación registrada en el INDEC, y por un 30% por el aumento en los salarios (RIPTE).

Ambas modalidades despertaron acusaciones y críticas de la oposición -actual oficialismo y viceversa- además de presentaciones judiciales ante las peores condiciones en las que colocaban a los jubilados y beneficiarios con respecto a las fórmulas precedentes.

La nueva fórmula

Raverta, en una entrevista radial indicó que la nueva fórmula de movilidad puede demorarse por la pandemia. “Ahí está el desafío, en construir una respuesta más estructural que se está discutiendo ahora, pero si se prorroga esta situación quizás no será para el próximo trimestre” afirmó la titular de ANSeS, por lo que se desprende que el próximo incremento podría seguir la misma modalidad que las últimas dos.

Finalmente, la quita del semestre significa la pérdida de 870 pesos para los adultos mayores que se encuentran en el piso de la escala y de 191 pesos en las AUH. La diferencia se agranda en el tramo final de la pirámide previsional al alcanzar los 15.650 pesos.

La pérdida de poder adquisitivo alcanza a los casi 7 millones de jubilados y pensionados que integran el sistema solidario y a los más de 3 millones de beneficiarios de la AUH, por lo que uno de cada cuatro habitantes de la Argentina quedan perjudicados por el decreto.

Este retroceso se suma al que tuvo todo el universo jubilatorio en la gestión de Mauricio Macri como presidente y Emilio Basavilbaso en ANSeS, que se calcula en un 20% durante los cuatro años de mandato.