El tenista serbio Novak Djokovic, actual número uno del ranking mundial de la ATP, organizó una serie de torneos de tenis de exhibición con fines benéficos, llevando adelante la noble idea de recaudar fondos para asistir a las personas más necesitadas. Esta iniciativa, denominada “Adria Tour”,  se componía de cinco torneos. El primero se desarrolló en Belgrado, Serbia, del 12 al 14 de junio, y el segundo en la ciudad de Zadar, Croacia, entre los días 20 y 21 de junio. La tercera etapa estaba prevista en Montenegro los días 27 y 28 de junio, luego continuaba en Banja Luka, Bosnia, entre el 3 y 4 de julio, para concluir el 5 de julio en Sarajevo, Bosnia.

El “Adria Tour” contó con la presencia de muchas de las principales estrellas del tenis mundial actual y hasta generó el regreso a la actividad de la ex número uno del tenis femenino Jelena Jankovic, la deportista serbia que se había retirado hace tres años.

La particularidad de esta serie de torneos de exhibición fue que las dos primeras etapas se disputaron con presencia del público a estadio lleno, sin distanciamiento social, sin el uso de barbijos ni ninguna otra medida de prevención para evitar la propagación de la pandemia del coronavirus que afecta gravemente a todo el mundo.

Incluso se pudieron ver imágenes en los medios de los protagonistas de este tour participando en partidos de fútbol y de básquet, e incluso concurriendo a las fiestas que se organizaban como cierre de los torneos, sin ningún tipo de cuidado ante la posibilidad de contagio del Covid-19.

Y lamentablemente ocurrió lo que los protagonistas no esperaban. La mencionada falta de los cuidados indispensables para evitar contagios hizo que comenzaran a conocerse, uno tras otro, varios casos positivos de Covid-19.

La gran cantidad de casos positivos de coronavirus que se produjeron entre los participantes obligó a la cancelación del certamen.

Entre los contagiados, además del propio Djokovic y su pareja, están, entre otros, los siguientes tenistas: el serbio Víctor Troicki (junto con su esposa embarazada), el búlgaro Grigor Dimitrov y el croata Borna Coric. También han dado positivo de coronavirus entrenadores, familiares y asistentes de los jugadores.

A raíz de la gravedad de los hechos, que es un verdadero escándalo, algunos tenistas profesionales manifestaron su descontento sobre lo sucedido:

Obviamente no es sorprendente la cantidad de jugadores que han dado positivo cuando ves las escenas y las imágenes y los vídeos del torneo y la fiesta de los jugadores sin aplicarse la distancia social”, expresó el británico Andy Murray.

El presidente de la ATP, el ex tenista italiano Andrea Gaudenzi, criticó la actitud de los tenistas durante el Adria Tour: «Esto es como cuando tus hijos empiezan a montar en bicicleta y les dices que se tienen que poner casco. Ellos te dicen que no, que no y que no. Entonces se montan en la bici y se caen. A partir de ahí ya se ponen el casco«.

El número tres mundial, el austríaco Dominic Thiem, dijo este jueves que lamenta «profundamente» la forma en que se comportaron los jugadores en el torneo de exhibición “Adria Tour” organizado por Novak Djokovic, tras el cual cuatro tenistas dieron positivo.

Frente al revuelo que se generó por toda esta situación, todos esperaban la palabra de Djokovic, quien visiblemente arrepentido y muy preocupado por los contagios que se produjeron, señaló que: “Organizamos el torneo en el momento en que el virus se debilitó, creyendo que se habían cumplido las condiciones para organizar el tour”, y agregó: “Desafortunadamente, este virus todavía está presente, y es una nueva realidad que todavía estamos aprendiendo a enfrentar y vivir. Espero que las cosas se alivien con el tiempo para que todos podamos reanudar la vida como era. Lamento muchísimo cada caso individual de infección. Espero que no complique la situación de salud de nadie y que todos estén bien”.

La irresponsabilidad de Djokovic de organizar torneos de tenis con concurrencia de público y sin tomar las medidas de prevención adecuadas para evitar posibles contagios tanto de sus compañeros, sus familiares y acompañantes, como de todos los que asistieron al torneo.

Evidentemente ha sido una decisión apresurada la de Djokovic de comenzar a disputar torneos de tenis cuando aún no estaban dadas las condiciones para hacerlo de manera segura y sin poner en riesgo la salud de todos los participantes y asistentes.

Si bien es destacable la intención de recaudar fondos para colaborar con las personas necesitadas, está claro que no era el momento para hacerlo y mucho menos todavía la forma en que decidieron llevarlo a cabo.

Novak Djokovic, como todos los ídolos deportivos, sabe bien que todas sus acciones son seguidas atentamente por todos los fanáticos, y muchas veces sus conductas son tomadas como ejemplo o inspiración por ellos. Por eso deben tener especial cuidado en la forma que se manejan y actúan, y deben asumir la responsabilidad que tienen como referentes de millones de personas en todo el mundo.

Djokovic debió haber tomado conciencia de los riesgos y el peligro que se corría al no tomar ninguna medida de prevención frente al coronavirus. Debió haberse asesorado mejor. Y sobe todo debió haber tenido en cuenta su condición de referente a nivel mundial y de la enorme repercusión que tienen todas sus acciones y sus palabras.

El tenista serbio incurrió en un grave acto de irresponsabilidad, que trajo sus consecuencias, y que lejos de ayudar a que el tenis pueda volver a jugarse, más bien lo complica.

Espero que este escándalo nos sirva de enseñanza y que no se vuelvan a producir este tipo de situaciones que perjudican a todos.