El estudio del penalista Darío Saldaño renunció esta tarde a la defensa de Ignacio Galiano, el acusado por Claudio Morgado de estafarlo con los guantes en La Plata. La renuncia de Saldaño se produce por existir “diferencias técnicas insalvables que tornan imposible continuar con nuestra labor profesional”, según surge del escrito al que accedió #BORDER. Pero lo más insólito es la última de esas diferencias: Galiano, que también es abogado, se presentó en la causa como “abogado defensor” de Morgado, a espaldas de Saldaño.

Ignacio Galiano se presentó en la causa como “abogado defensor” de Morgado, a espaldas de Saldaño

Ignacio Galiano se presentó en la causa como “abogado defensor” de Morgado, a espaldas de Saldaño

“Además de las diferencias de criterios de entre esta defensa y el imputado –explicó Saldaño ante el fiscal Marcelo Romero– resaltamos que con asombro nos anoticiamos de que subió un escrito [al sistema de presentaciones electrónicas de la justicia penal de La Plata] donde se presenta como abogado defensor de Claudio Morgado. Y atento a la promiscuidad procesal que se daría de comprobarse que el Sr. Galiano asumiría” como defensor, “renunciamos a la defensa”.

En ese escrito, Galiano pide “en mi carácter de abogado defensor de Morgado Claudio”, tomar vista de la causa “a los fines de aportar prueba y de ser necesario, aportar más prueba”.

EL CASO Y LA TRAMA

Como contó #BORDER, la presunta estafa en la compra de un lote de 320.000 cajas de guantes de látex es el meollo del escándalo que estalló en La Plata el 17 de julio, donde el protagonista fue el exfuncionario de La Cámpora Claudio Morgado. Ý es sólo una de las causas de esta trama. A ella se suman: la denuncia que Galiano le hizo a Morgado por presuntas amenazas y extorsión, con cobertura de la Policía Bonarense, y por violar el aislamiento social, preventivo y obligatorio; y una denuncia, de mayor tenor político, en la que Galiano apuntó contra Morgado, su socio Diego Estévez y Hernán Viviani –otro de los tantos intermediarios que tuvo el negocio aún oscuro con los guantes– por “tráfico de influencias”.

El trasfondo de esta última denuncia es una presunta operación multimillonaria vinculada a compras directas en la provincia de Buenos Aires (en el contexto de la emergencia por la pandemia del covid-19). El piso de esta operación sería de 32 millones de pesos y el techo, aún es tan incierto como el origen y el destino del lote de guantes. Todo es materia de investigación y todo tramita junto en la UFIJ 6 de La Plata, a cargo de Marcelo Romero.

Al denunciar presunto “tráfico de influencias”, Galiano acompañó su escrito con mensajes de audio de Whatsapp en los que se menciona al propio gobernador, Axel Kicillof, como ya contó BORDER. “La compra es para Kicillof”, dice concretamente en uno de esos audios, que Galiano atribuyó a Viviani.

QUIÉN ES GALIANO

Ignacio Javier Galiano lleva poco tiempo en La Plata. Es oriundo de Viedma y es abogado. El diario Río Negro, de esa provincia, reprodujo parcialmente la primera nota de BORDER sobre el affaire de los guantes, y amplió allí el perfil de Galiano.

A pesar de que Morgado dijo en su primera denuncia ante la Policía Bonaerense, en el fragor del escándalo que hace estallar este nudo de denuncias cruzadas, que ni siquiera había googleado a Galiano antes de avanzar en un importante negocio con él, la nota del diario patagónico recuerda algunos antecedentes de Galiano. Por ejemplo, dice que “espera el juicio del Poder Judicial rionegrino por defraudación a mutuales en la gestión del otorgamiento por parte del Estado provincial de códigos de descuentos”.

Por otro lado, según pudo saber BORDER, el perfil profesional de Galiano se encontraría relacionado con otro tipo de temática, pero no ajenas a la política en la provincia de Buenos Aires, ni a la coyuntura. Concretamente, conflictos calientes, ligados a la usurpación de tierras –muy en boga en los últimos días en el partido de La Plata–.

A fin de año, por ejemplo, Galiano se presentó ante el fiscal Marcelo Martini (UFIJ 3 de La Plata), como patrocinante de un cooperativista que había logrado adquirir importantes terrenos, de cuyo mantenimiento se ocupaba (según el escrito al que accedió BORDER) un militante del Movimiento Evita, Juan Capuano. Se trataba de tres hectáreas en la zona de Parque Sicardi (sudeste del partido de La Plata). Pero también, segpun pudo averiguar este medio, de un par de manzanas en Los Hornos (una enorme localidad periférica al casco urbano platense) y también de terrenos en Guernica y San Vicente.

El origen y el destino de los guantes, así como la posible participación estatal en el negocio, abren varios interrogantes. La posible conexión con la trama de la ocupación de tierras, más todavía. Y ahora se suma esta insólita maniobra de Galiano: el denunciado por una estafa pasa a presentarse de golpe como el defensor de quien lo acusó, y a quien él mismo acusó nada menos que de presunto tráfico de influencias. Y su abogado se entera porque subió un escrito por su cuenta. La historia es de película.