Desde que se suspendió la Ley de Movilidad Jubilatoria en diciembre de 2019 los aumentos se otorgan por decretos del Poder Ejecutivo Nacional. El viernes la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSeS) emitió un comunicado donde se fija un incremento del 7,5% para las jubilaciones en el próximo trimestre.

Este porcentaje se suma a los 1500 pesos más 2,3% que recibieron los haberes en Marzo y a los 6,12% que se ajustaron en Junio. El aumento entre los tres trimestres es variable por la suma fija que se otorgó. Mientras que las jubilaciones mínimas recibieron un aumento del 28,5% y pasaron de 14 mil pesos a 18.100, el porcentaje decrece a medida que los haberes son más altos. Los que cobraban 100 mil pesos en diciembre del año pasado, hoy cobran 118 mil.

Esta vez no se realizó el anuncio entre el presidente Alberto Fernandez y Alejandro Vanoli (ex titular de ANSeS) cómo se realizó en febrero ni con Fernanda Raverta, actual titular de la Agencia y Claudio Moroni, ministro de Trabajo, como ocurrió en mayo. Solo se emitió un comunicado donde se asegura que el incremento acumulado “en lo que va del año será del 28,9 por ciento para las jubilaciones y pensiones más bajas. Eso significa que en el primer semestre del año 2020 el haber mínimo aumentó, en términos reales, un 5,5%”.

Lo que no tiene en cuenta esta afirmación, es que la ley plantea aumentos otorgados seis meses después del trimestre transcurrido. Por lo que el aumento actual sería sobre enero, febrero y marzo de este año, y los dos aumentos anteriores aplican para julio/diciembre 2019. Si solo se tomaran los nueve meses que transcurrieron de 2020 y se desconocieran los incrementos que se adeudaban del año pasado, los jubilados hubiesen perdido la inflación de la segunda mitad del año pasado que acumuló 26%.

Con este incremento, alrededor del 85 por ciento de los jubilados y pensionados tendrán aumentos en sus haberes por encima de la inflación”, afirma el comunicado que se difundió el viernes por la noche. Pero la inflación entre julio y marzo fue de 35,5 y los aumentos jubilatorios oscilaron entre 28,5 en los haberes mínimos y 18,4 en el techo de la escala, por lo que ningún jubilado le ganó a la inflación.

En julio, el ministro de Economía Martín Guzmán afirmó que aceptar lo que los acreedores privados de deuda pedían significaría “tener que ajustar jubilaciones”. Con la deuda reestructurada, el estado se ahorra 13 mil millones de pesos sólo en las jubilaciones mínimas de este trimestre.

Otra de las declaraciones sobre jubilaciones la realizó Fernandez durante la campaña que lo llevó a la presidencia. Aseguró que el 10 de diciembre (día de su asunción) incrementaría “un 20% las jubilaciones” con los intereses que generan las LELIQ. Este es un instrumento del Banco Central para amortiguar el impacto de la emisión monetaria. Hoy el stock de estas letras creció un 150%, acumulan 1,72 billones a junio y pagan 38% de interés a los bancos.

Los retrocesos se suman a la pérdida de poder adquisitivo en las jubilaciones durante los dos últimos años del gobierno de Mauricio Macri y Emilio Basavilbaso en ANSeS que acumuló un 19,5. En total, la pérdida de los últimos tres años alcanza entre un 26 y un 36%.

La ley suspendida y la inflación

La Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva N° 27.541 se sancionó en diciembre y suspendió la movilidad jubilatoria que se sancionó en 2017. Esta ley contemplaba tomar dos variables para aumentar los haberes previsionales: la inflación en un 70% y el RIPTE (un promedio de los aumentos salariales que registran las empresas) en un 30% conformaban el total de la fórmula.

Si se hubiese tenido en cuenta esta ley, el incremento de haberes sería de 9,88% contra una inflación de enero a marzo del 7,79, por lo que hubiese sido una recomposición real por encima de lo perdido ante el incremento de precios al consumidor.

Si tomamos la inflación de los nueve meses que lleva este gobierno otorgando aumentos por decreto, la inflación y la fórmula fijada por ley quedarían empatadas. Ambas fijan un porcentaje de 35,5 contra el aumento por decreto variable que lleva las jubilaciones a la baja.

Amparándose en la pandemia, el Poder Ejecutivo aún no envió una nueva fórmula al congreso para poder fijar de manera anticipada las jubilaciones. Raverta afirmó la semana pasada que tienen “la enorme responsabilidad de aumentarle a los jubilados de tal manera que al menos no pierdan frente a la inflación, y al mismo tiempo definir una fórmula que les garantice saber cómo van a crecer sus ingresos”.

Hasta el momento se otorgaron tres aumentos por decreto y sumas fijas que no impactan en el porcentaje acumulado para futuros trimestres.