Una niña de 6 años y un nene de 2, fueron asesinados el jueves por la mañana en la localidad de Hudson, partido de Berazategui, y su madre, Celeste Villalba, es la principal sospechosa del crimen. El hecho tuvo lugar en la casa de la familia, ubicada en la calle 127 número 4756, del Barrio Kennedy Sur, donde también vivían los abuelos de las víctimas.

Según fuentes judiciales, la madre de Villalba encontró a su hija en la habitación que compartía con los niños, en estado de shock y en una posición de plegaria. Los forenses que llegaron al lugar informaron que los cuerpos de los chicos presentaban heridas cortantes en sus extremidades y en el cuello. Los policías encontraron dos cuchillos tipo carnicero debajo de una frazada, con escaso fluido de sangre. Se presume que pudieron haber sido utilizados para cometer el asesinato.

En la escena del crimen, había una carta escrita por Villalba, en la que afirmaba ser «una basura», «débil», incapaz de «soportar las burlas de la gente», y que no quería que sus «hijos sufran lo mismo o peor». “Hice esto porque estuve sufriendo muchas humillaciones y soy una vergüenza de persona. Y yo quería estar con mis hijos para siempre pero ustedes me los iban a sacar, y yo no quiero que mis hijos sufran humillaciones, violaciones, decepción y vivan con odio por mi culpa porque no supe que decir en el momento que tenía que hablar de Walter”, aseguró la joven en una carta dirigida a sus padres.

El padre de los niños, identificado como Walter Hernández, fue notificado el 19 de junio con una «perimetral» para no acercarse a sus hijos. Familiares de Villalba aseguraron que el hombre ejerció violencia de género sobre la mujer y que la joven de 23 años les pidió «ayuda» para separarse.

Cómo sigue el caso

Este viernes, la única detenida por la muerte de los menores, acusada de «doble homicidio agravado por el vínculo y alevosía», se negó a declarar. De acuerdo con la acusación fiscal, la mujer «tomó desprevenidos e indefensos» a sus hijos, «ya que se encontraban durmiendo», y los mató.

Según un informe preliminar de las autopsias practicadas ayer a la tarde en la morgue policial ubicada en el cementerio de Ezpeleta, Abril falleció como consecuencia de un shock hipovolémico provocado por un corte con un arma blanca «de grandes dimensiones» en el cuello.

Por su parte, la autopsia señaló que Héctor también presentaba cortes en el cuello y múltiples heridas cortantes en el antebrazo derecho, aunque la sospecha de los forenses es que murió como consecuencia de una sofocación, lo que será corroborado por estudios complementarios, informaron fuentes judiciales.