Las imágenes fueron de alto impacto. Decenas de personas ingresaron a la fuerza a Casa Rosada para no quedarse sin despedir a su ídolo, Diego Maradona, tras cruzar las vallas que protegen el establecimiento, hasta incluso llegar al Patio de las Palmeras. Para mantener a resguardo los restos del Diez, el féretro fue trasladado a un lugar de mayor tranquilidad.
Con el objetivo de explicar lo sucedido, la administración de Alberto Fernández emitió un comunicado de prensa: «Hoy, 26 de noviembre, cientos de miles de argentinos y argentinas realizaron una fila de decenas de cuadras para despedir a Diego Armando Maradona. La Casa Rosada abrió sus puertas a las 6 de la mañana y se inició una despedida muy emotiva y organizada«, comienza el escrito.
En el texto, se agrega que «la familia» escogió «realizar el velatorio en la Casa Rosada, decisión que el gobierno acompañó. Posteriormente, la familia decidió culminar el mismo a las 16hs». El gobierno tenía la intención de «estirar» el horario de partida al cementerio Jardín de Paz, en Bellavista, habida cuenta de la gran cantidad de gente que esperaba su lugar para decirle adiós a Maradona.
Al respecto, la proclama indica que cuando se acercaba «el horario de finalización, varias personas que estaban en la fila comenzaron a saltar las rejas para ingresar de manera irregular», y «se suspendió por unos minutos el ingreso. Cuando se volvió a habilitar algunas personas ingresaron rápidamente, sin cumplir las indicaciones del personal a cargo«.
Finalmente, el gobierno describe que la Casa Militar habilitó el Patio de las Palmeras para que funcionara como «conducto de salida». En ese lugar, «los cánticos permanecieron durante unos minutos». Los presentes también se acercaron a la fuente de agua que está en el jardín para refrescarse.
Cuando se controló la situación, concluyó el gobierno, la familia «transmitió su deseo y voluntad de dar por concluida la ceremonia». Cerca de las 18 horas, el cuerpo del mito argentino fue trasladado con una fuerte custodia a su lugar de descanso.