La actriz, modelo y productora israelí Gal Gadot dialogó con la Agencia EFE, en ocasión de la presentación de Mujer Maravilla 1984 y profundizó en la importancia que tuvo su personaje en el mundo para el movimiento feminista.

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Finalmente, la secuela de «Mujer Maravilla» (2017), se estrenará en las salas de cine y en la plataforma HBO Max en Navidad, tras ser postergado tres veces a causa de la pandemia del coronavirus.

«A veces, en la vida hay diferentes prioridades. Creo que en el momento en el que la pandemia golpeó al mundo, esa fue la cosa más importante con la que lidiar. Tuvimos que retrasar y retrasar la película por eso, pero lo más importante era mantener a la gente sana y salva. Es lo que hay«.

La película transcurrirá en los años 80′, luego del escenario de la Primera Guerra Mundial que tuvo la primera entrega de la remake de la Mujer Maravilla.

Diana Prince, en la piel de Gal Gadot

Diana Prince, en la piel de Gal Gadot

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Gal Gadot indicó que su personaje, en este caso, no tendrá «ningún amigo porque no quiere que nadie sepa que es inmortal, que no envejece y no quiere experimentar la pérdida de nuevo», como ocurrió en la primera entrega al involucrarse sentimentalmente con Steve Trevor (Chris Pine).

Por otra parte, con la reaparición del personaje en 2017, al igual que con Capitana Marvel, Diana Prince (el nombre de Wonder Woman) fue tomado por los movimientos feministas como un ícono de la cultura pop. Sin embargo, Gadot dice no tomar consciencia plena de la importancia de su figura.

«Creo que tengo como un atraso para darme cuenta de lo que estoy haciendo, el alcance de lo que hago, cuánta gente puede reconocerme… Simplemente, no pienso nada en eso. Creo que, con la perspectiva del tiempo, igual dentro de 30 años, miraré atrás y diré: ‘Guau, eso es lo que logré’. Pero ahora, mi cerebro no tiene la capacidad de entenderlo», indicó la ex Miss Israel.

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Por úlitmo, la intérprete de 35 años destacó la relación que mantiene con la directora Patty Jenkins, quien estuvo a cargo de la primera película, y con quien están preparando una nueva versión de Cleopatra. En ese sentido, admitió que tienen una «química genial», y que se han convertido en una «mejores amigas»: «Creo que las dos tenemos la misma intención en todos los frentes del trabajo: sobre los personajes, sobre cómo aspiramos que se sienta el público. Tenemos mucho en común. (…) Con la primera película teníamos las de perder y nadie sabía realmente si podríamos conseguirlo, pero nosotras estábamos juntas creyendo en esa película y lo logramos juntas«, concluyó.