Este martes, Cristina Kirchner realizó finalmente una transmisión en vivo desde el Congreso, donde brindó su descargo contra la causa vialidad tras ser rechazado su pedido de ampliación de indagatoria por parte de la Justicia. La vicepresidenta mostró poca argumentación contra las pruebas del fiscal Luciani y Mola, que pidieron 12 años de prisión para ella y Lázaro Báez, y se encargó de ensuciar a todo el que se cruzaba.

Tras conocerse el rechazo de la ampliación y el pedido de condena, cientos de manifestantes en contra y a favor se presentaron frente a la casa de CFK durante horas. La ex presidenta confirmó la misma noche que realizaría de igual forma su descargo a través de las redes sociales.

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Y así lo hizo al llegar a su despacho en el Congreso de la Nación. A las 11 de la mañana comenzó su discurso donde dijo: “De la misma manera que los fiscales pudieron leer su guion durante nueve jornadas, me hubiera gustado poder también hablar frente al Tribunal. No es la primera vez que sucede”, aseguró en referencia al rechazo de la ampliación, a la cual no tenía derecho.

Contra las cientos de pruebas presentadas por el fiscal Diego Luciani, solo usó adjetivos descalificativos, clasificándolas como un guion malo y falso”; pero con pocos argumentos que refutan al fiscal:  “Empieza el juicio con esta construcción. sobreprecios, rutas no hechas, rutas inexistentes. Empieza el juicio con esta ficción que relataron durante cinco días los fiscales. Era una ficción, un guion, bastante malo además de falso”, aseguró la vicepresidenta.

Más adelante, afirmó que la fiscalía no logró probar nada y que “la condena ya estaba escrita” desde el 2019. Allí comenzó a exponer chats entre José López y el empresario de la construcción Nicolás Caputo, donde acusó sobre un supuesto entramado por las obras públicas antes de las PASO del 2015, que se habría extendido durante el gobierno de Macri. Algo que poco tiene que ver con la investigación sobre el direccionamiento de obras a Austral Construcciones en Santa Cruz.

Cristina

“La que me siento una boluda soy yo”, aseguró tras exponer los chats e intentar despegarse de José López, a quien ayer también se le pidió que cumpla 10 años de condena por la “causa vialidad”, junto a De Vido y Periotti.

Para este punto, los manotazos ahogados ya eran exagerados, y Cristina terminó asegurando que esta Justicia estigmatizará  a “los peronistas, los kirchenristas, los nacionales y populares”; además de “protegerlos a ellos”, en referencia a una supuesta asociación ilícita macrista.

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Con respecto a la condena, Cristina Kirchner se refirió con la voz casi quebrada: “Destruyeron lo que durante 12 años pudimos construir. Por eso pide el fiscal 12 años, son los 12 años del mejor gobierno que tuvo la Argentina en las últimas décadas”, cuando también afirmó que “esto no es un juicio” contra ella: “Esto es un juicio al peronismo, esto es un juicio a los gobiernos nacionales y populares”.

Luego de despegarse de los otros condenados en la causa y de mandar a investigar otros entramados, la vicepresidenta aseveró que durante su mandato “la obra pública fue una formidable gestión de gobierno, desde la Quiaca hasta Ushuaia, alejándose también de la figura de “jefa de la asociación ilícita” y afirmando que las pruebas de Luciani solo demuestran que “hubo alquileres y no una asociación”.

Lejos de arrepentirse o dar el brazo a torcer, Cristina enfatizó en que “¡si naciera 20 veces, 20 veces haría lo mismo!”, insistiendo en un “partido judicial” complotado contra ella y una “causa armada”, que intentó derribar con cero pruebas y con mucho barro a ajenos y propios.

 

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