Con el objetivo de disminuir la contaminación sonora que aqueja a visitantes y pobladores, y garantizar a esas personas un ambiente de relajación y disfrute, alejado del estruendoso bullicio de la Ciudad de Córdoba, la pequeña localidad de Cuesta Blanca decidió prohibir la música alta en casas y comercios a cualquier hora del día.

Cuesta Blanca es una localidad que se encuentra a 46 kilómetros de la capital de la provincia, en el Valle de Punilla. Este valle, que es uno de los más famosos de la provincia junto con el de Calamuchita y el de Traslasierra, se caracteriza por paisajes con una naturaleza principalmente conformada por ríos y sierras, una combinación que resulta particularmente atractiva para quienes desean alejarse un poco del gris cemento de su vida cotidiana.

Sin embargo, este ambiente armonioso y pacífico, se ha ido perdiendo en el último tiempo debido a los ruidos molestos, que tanto los comercios de la zona como los turistas, generalmente jóvenes, reproducen con sus equipos de música.

Es por esto que la Comisión Comunal de Cuesta Blanca, decidió prohibir la emisión de “ruidos, vibraciones, bocinas, música y uso de maquinarias”, a excepción de aquellas utilizadas para mantener parques, jardines y realizar obras públicas y privadas. La jefa comunal, Ana Gaitán, dio sus motivos: «Esto es por el bien de la gente que viene a Cuesta Blanca a descansar, a escuchar el sonido del agua y el canto de los pájaros”.

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Esta medida, que es la resolución 1/2023, fue implementada el pasado 11 de enero, y desde entonces ha sido celebrada tanto por los habitantes de la zona como por los usuarios en las redes sociales.