Siempre nos preguntamos sobre aquellos artistas que logran sobrepasar los límites nacionales y llenar grandes estadios a pedido de su público. Pero tanto en la historia de la música, como en la escena actual, existen grandes artistas escondidos bajo sus propios fantasmas. Estos son conocidos como artistas de culto. Serían aquellos artistas que cuentan con un público más reducido, situados en la escena underground, pero no por esto menos talentosos. Suelen contar con una música más sensible e introspectiva (o así es en el caso de estos cuatros grandes artistas) y llegar a más reconocimiento una vez que no están más.

Por un lado, está Jeff Buckley, oriundo de California e hijo del gran artista de vanguardia Tim Buckley. Su carrera despegó cuando fue descubierto en un café de Nueva York, pero no duraría mucho. Buckley logró grabar únicamente un disco, el cual publicó bajo el nombre “Grace” en 1994, catalogado como un gran disco debut. A diferencia de otros artistas, Jeff era uno con pocos excesos, llevando una vida relativamente tranquila. Esto fue así hasta 1997, donde murió ahogado en un río de Mississippi con tan solo 29 años de edad. Al final correría el mismo destino que su padre, quien murió de una sobredosis de heroína a temprana edad. 

 

Tim Buckley

 

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Otra gran artistas de culto es Christa Päffgen, conocida bajo el seudónimo “Nico”. Nació en Alemania en 1938, por lo que vivió bajo la dirigencia de Hitler. Nico se introduce a la escena musical al conocer a Bob Dylan, que luego le presenta a Andy Warhol cuando era modelo. Es así como termina colaborando con The Velvet Underground en el famoso disco con la banana en su portada, dándole un gran inicio a su carrera. Luego de una gran batalla con la heroína, muere trágicamente por una hemorragia cerebral al caer de su bicicleta a los 49 años. Su disco “Chelsea girl” llegó a ser uno de sus más conocidos y con grandes reseñas.  

 

«Nico»

 

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De igual manera, en 1994 aparece Elliot Smith con su primer disco debut. Viene de una infancia muy complicada, en donde su padrastro lo golpeaba y abusaba y siempre fue definido como alguien triste acompañado por melancolía. Como muchos artistas, nunca logró llevarse bien con el éxito, por lo que optó por las drogas y el alcohol para amortiguarlo. Muere a los 34 años tras una drástica escena: se clava un cuchillo en el corazón luego de una fuerte discusión con su novia. Llegó a publicar siete discos a lo largo de su carrera. Algunos de los mejores son “Either/or”, “Elliot Smith” y “XO”. 

 

artistas culto

Elliott-Smith – Foto de Wendy Redfern/Redferns

 

Por último, en el año 69’ donde reinaba el rock progresivo y alguna psicodelia, había un tal Nick Drake componiendo música minimalista. Fue un artista que por más que intentara, no lograba ser escuchado. Llegó a ser mejor amigo de la marihuana, la cual lo llevó a encerrarse en su cuarto por mucho tiempo a tal punto que empezó a desarrollar una fobia a tocar en vivo. Se lo diagnosticó con una depresión clínica importante de la cual no pudo salir. Se termina suicidando en su propia casa a los 26 años, luego de sacar tres discos, siendo «Pink moon” su obra más conocida. 

 

artistas culto

Nick Drake

 

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