La Administración de Parques Nacionales (APN) ha oficializado recientemente la Resolución 61/2025, que actualiza el reglamento que rige a los guías de las áreas protegidas nacionales. Este nuevo marco busca no solo simplificar y optimizar las normativas existentes, sino también introducir nuevas categorías de guías y acelerar los trámites para habilitaciones, suspensiones y renovaciones. La medida comenzará a regir a partir de los 30 días hábiles posteriores a su publicación.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, celebró las reformas y destacó que estas nuevas regulaciones permitirán extender la oferta turística y facilitar el acceso a las áreas protegidas. "Los Parques Nacionales son 39 joyas naturales que convierten a la Argentina en una de las regiones más majestuosas y diversas del planeta", expresó en un hilo extenso en su cuenta de X (ex Twitter).
Sturzenegger también criticó el modelo anterior, que según él, restringía el acceso del público a estos espacios naturales. Mencionó que, aunque son bienes públicos, el enfoque de "Estado presente" había convertido a ciertos tesoros en lugares inaccesibles para muchos. "Este modelo fue tan letal, que transformó a algunos de estos tesoros naturales en espacios inaccesibles para la mayoría”, afirmó con desdén.
Otra de las claves de la nueva regulación, que incluye la Resolución 62/2025, es que permitirá a cualquier prestador ofrecer excursiones y actividades sin la necesidad de lidiar con trámites burocráticos excesivos. Sturzenegger subrayó que “Mientras que antes la oferta estaba limitada y monopolizada en algunos prestadores, ahora cualquier prestador podrá ofrecer excursiones y actividades sin necesidad de superar inmensos escollos”.
Además, la normativa elimina exigencias que resultaban, según Sturzenegger, "completamente absurdas". Por ejemplo, la necesidad de que guías turísticos con formación oficial, como el título de Guía de Turismo, tuvieran que rendir exámenes físicos y teóricos cada año para poder ejercer, y que estos títulos fueran válidos únicamente para un parque específico.
La Resolución 61/2025 también establece requisitos más simples para la infraestructura dentro de áreas protegidas, permitiendo la instalación de estructuras efímeras con mínimos requisitos, algo que antes requería trámites más engorrosos que incluso aquellos exigidos para la construcción de edificios en la Ciudad de Buenos Aires. Los trámites se podrán ahora realizar de manera digital, con un sistema de "silencio positivo" que evitará la parálisis de solicitudes.
Sturzenegger consideró esta reforma "una de las transformaciones más profundas en la historia del sistema de Parques Nacionales", subrayando que "nunca, desde su creación, se había hecho tanto para acercar nuestros parques a todos los argentinos". También criticó el sistema de concesiones exclusivas, al citar el ejemplo del minitreking en el Glaciar Perito Moreno, donde una única empresa cobra tarifas excesivas por servicios que podrían ofrecerse a un precio más accesible.
Sin embargo, no todos comparten el entusiasmo por estos cambios. La Asociación de Guías de Turismo de Santa Cruz expresó sus preocupaciones, advirtiendo que la eliminación de la obligatoriedad de contratar guías podría comprometer tanto la conservación de los parques como las condiciones laborales de los profesionales del sector. Gabriela Metzler, representante de la organización, enfatizó que los guías desempeñan un rol crucial en la preservación de estos espacios naturales.
Asimismo, Metzler relató su encuentro con el secretario de Turismo y el subsecretario de Turismo, Cristian Larsen, donde se discutieron las implicancias de la desregulación. La falta de respuestas claras generó frustración entre los guías, que ven cómo su trabajo e incluso la conservación de los parques podrían verse amenazados por la nueva normativa.
Por último, Metzler alertó sobre los peligros de permitir un acceso masivo y sin supervisión, citando incidentes recientes que han puesto en evidencia la necesidad de contar con guías capacitados para garantizar la seguridad de los turistas y la integridad ambiental de los parques. La preocupación central radica en que la flexibilización de las normas podría permitir a las agencias evadir la contratación de personal especializado, poniendo en riesgo tanto los empleos de los guías como la conservación de los parques nacionales.