El consumo de yerba mate en el mercado doméstico registró en agosto su primer resultado positivo del año, al comercializarse 24.502.524 kilos desde las plantas de empaquetado. Esta cifra que representó una suba del 10% en comparación con el mismo mes de 2025.
Los datos relevados por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) muestran que el volumen acumulado de los primeros ocho meses alcanzó los 186.091.018 kilos, lo cual revirtió la contracción del consumo interno observada hasta el mes pasado.
El dinamismo del sector procesador se complementó con el desempeño de los embarques hacia el exterior, que acumularon 38.015.173 kilos entre enero y agosto. Así, mostraron una expansión de 3,3 millones de kilos frente al año anterior.
De este modo, la suma de las ventas en góndolas nacionales y despachos internacionales trepó a 224.106.191 kilos en el período consolidado, cosa que garantizó un crecimiento global del 2,51% respecto de las métricas registradas durante 2025.
Las preferencias de envase
En cuanto al comportamiento del consumidor, las presentaciones de medio kilo continuaron encabezando las preferencias con el 54,07% del total despachado por los molinos. El formato de un kilo se ubicó en segundo lugar al concentrar el 40,28% del mercado, mientras que las alternativas de dos kilos y de 250 gramos representaron cuotas minoritarias del 1,77% y 0,59% respectivamente.
El ranking de establecimientos comercializadores se mantuvo liderado por las firmas Cooperativa Agrícola Colonia Liebig (Playadito), Las Marías (Taragüí), Establecimiento Santa Ana (CBSe), La Cachuera (Amanda) y Hreñuk (Rosamonte), entidades que explicaron más de 117 millones de kilos del total distribuido.
La retracción de la materia prima
Pese a la recuperación de la demanda industrial y comercial, el eslabón primario de la cadena de valor profundizó su estado de crisis. La entrada de hoja verde a las plantas de secado acumuló 708.449.317 kilos en los primeros ocho meses, lo cual reflejó un retroceso del 8,4% respecto del mismo ciclo anterior, equivalente a 60,4 millones de kilos menos procesados.
Desde las entidades de productores yerbateros atribuyeron la caída a la depreciación de los valores abonados por la materia prima, y estimaron que requieren un piso de 700 pesos por kilo de hoja verde para restablecer los márgenes de rentabilidad de la actividad agrícola regional.
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