El ministro de Economía, Luis Caputo, sacudió el tablero político al establecer una diferenciación conceptual y estructural entre el programa de la administración libertaria y la gestión de Mauricio Macri, espacio del que formó parte como ministro de Finanzas y presidente del Banco Central. El funcionario desestimó las lecturas que asocian ambos modelos y sentenció que el manual de política económica actual representa el reverso exacto de la estrategia implementada por Cambiemos en 2015. "Mucha gente comete el error de relacionar este gobierno con el de Macri, simplemente porque no era peronista. Este gobierno no solo es diferente, sino que es lo opuesto. Nunca vi un caso más opuesto", disparó el jefe de las finanzas públicas en una entrevista concedida a Economía de Quincho.
El choque de modelos
Para fundamentar su tesis, Caputo apeló a la rigurosidad de los números macroeconómicos de ambas transiciones y criticó de forma elíptica el abordaje que se hizo durante el gobierno anterior sobre la madre de los problemas argentinos: el desequilibrio de las cuentas públicas.
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La herencia de Cambiemos: El ministro analizó que Macri heredó un rojo fiscal severo pero optó por mantenerlo intacto durante sus primeros dos años de mandato. "Hubo una euforia financiera que permitió financiar esa transición con el objetivo de reducir el déficit mediante el crecimiento. Como no se materializó, el crédito se terminó", diagnosticó.
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El método Milei: Contrapuso que la gestión libertaria ejecutó un caso de estudio global al erradicar el déficit fiscal consolidado —que alcanzaba los 15 puntos del PBI— en el primer mes de mandato, y el pasivo cuasifiscal en diez meses. "Hoy hay euforia por invertir en la economía real y cero euforia en lo financiero", contrastar.
En su revisión histórica, el titular de Economía no se limitó a la experiencia de 2015, sino que también tomó distancia de la Convertibilidad de los años 90. Señaló que el plan de Domingo Cavallo dependió del ingreso extraordinario de las privatizaciones y cayó por la misma falencia: la falta de una valoración real por el equilibrio fiscal sostenido en el tiempo.
Optimismo electoral y dura embestida contra Axel Kicillof
En el plano político, Caputo minimizó los sondeos que reflejan oscilaciones en la imagen presidencial y proyectó un panorama de consolidación absoluta para el oficialismo. De cara a los comicios de 2027, aseguró que el jefe de Estado obtendrá la reelección en primera vuelta y "cómodo".
Según el ministro, la sociedad no contempla un retorno del peronismo bonaerense como una alternativa viable: "Lleven mañana una urna y nos votan igual porque Axel Kicillof es el infierno. El kirchnerismo no es una opción ni aunque nos fuera mal porque la gente no quiere volver ahí", enfatizó. Añadió que para que el país se gradúe de "serio", las opciones socialistas deben dejar de ser competitivas, permitiendo una alternancia normal dentro de una misma autopista institucional.
El funcionario estimó que el riesgo de una regresión regulatoria es "cero", aunque reconoció que el mercado financiero todavía le asigna una probabilidad de entre el 10% y el 15% a ese escenario de inestabilidad, motivo por el cual el riesgo país se sitúa en la zona de los 500 puntos básicos.
En el terreno sectorial, el jefe del Palacio de Hacienda ubicó el punto de inflexión de la actividad económica entre mayo y junio de este año, apalancado por el proceso de desinflación y la reactivación de la obra pública: "Para finales de junio van a estar en ejecución los 9.000 kilómetros de corredores viales, lo que dinamizará la construcción", adelantó.
Finalmente, ratificó el compromiso de reducir la presión impositiva en la medida en que la actividad formal se expanda. Según sus proyecciones, por cada cuatro puntos de expansión del PBI, la recaudación aumenta un punto equivalente, lo que abriría la ventana para eliminar las retenciones, el impuesto al cheque e Ingresos Brutos en un plazo de tres años. "Buscamos que toda la economía converja al nivel impositivo del RIGI, pero no podemos apurarnos porque si volvemos al déficit, el mercado va a decir 'vuelve Cristina' y destruiremos la confianza", concluyó.



