El norte argentino se encuentra en una situación crítica debido a las inundaciones causadas por las crecidas de los ríos Bermejo y Pilcomayo. Las provincias de Salta y Chaco, especialmente en la frontera con Formosa, reportaron los primeros hogares perjudicados por el aumento de los niveles de agua.
Muchos caminos se volvieron intransitables, dejando a numerosas familias aisladas y sin acceso a servicios vitales como luz, agua potable y alimentos. Desde hace una semana, el incremento del río Pilcomayo obligó a evacuar a más de 500 personas, dejando a cerca de 15 comunidades incomunicadas.
La tercera Brigada de Monte ya se encuentra presente en la región, trabajando para mitigar la situación. Las localidades de Las Vertientes, Larguero y El Chañaral en Salta son las más perjudicadas, y las complicaciones también se extienden hasta la frontera con Chaco.
La empresa Agua y Mantenimiento Empresa del Estado Provincial de Chaco (SAMEEP) realiza esfuerzos para que el agua acumulada no llegue a afectar la planta potabilizadora de El Pintado. A pesar de que en algunas áreas los niveles de agua comenzaron a retroceder gracias al desbordamiento del río Bermejo, la situación sigue siendo alarmante en la cuenca del río San Francisco, donde el caudal sigue aumentando.
En respuesta a la emergencia, el ejército envió diez camiones con ayuda humanitaria. Las autoridades expresaron su preocupación sobre la propagación de enfermedades como dengue y leptospirosis, que podrían surgir por la acumulación de agua y las inundaciones.
Se dispusieron equipos de salud en las zonas afectadas para proporcionar atención médica y distribuir insumos esenciales. Las comunidades Wichi, Qom y Toba también sufrieron el impacto de estas inundaciones, quedando aisladas y sin acceso a recursos fundamentales.
Actualmente, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas sobre la posibilidad de nuevas lluvias en la región, lo que podría agravar una situación ya crítica. A medida que los caminos rurales permanecen inaccesibles y varias rutas provinciales están interrumpidas, el envío de ayuda y la evacuación de los damnificados se ven seriamente complicados.