Pablo “Bebote” Álvarez, reconocido jefe de la barra brava de Independiente, comparece ante el juez Pablo Yadarola en los tribunales del fuero Penal Económico. La indagatoria se enmarca en una investigación que lo señala como integrante de una organización narcocriminal de alcance internacional, dedicada al tráfico de drogas de diseño desde España y al ingreso de cocaína desde Bolivia.
Su detención se llevó a cabo durante la madrugada tras cinco allanamientos simultáneos en la Ciudad de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires y la provincia de Salta, realizados por agentes del Departamento Federal de Investigaciones de la Policía Federal Argentina. Luego del operativo, fue puesto a disposición del magistrado y trasladado a tribunales para declarar.
La causa se originó a partir del hallazgo de aproximadamente 12 litros de éxtasis líquido camuflados en envases de aceite que llegaron al Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza procedentes de Barcelona.
Este descubrimiento permitió avanzar sobre una estructura dedicada al tráfico internacional de estupefacientes, que inicialmente derivó en 27 allanamientos en Buenos Aires y Salta, con la detención de once sospechosos y el secuestro de drogas, dinero en efectivo, vehículos y dispositivos electrónicos.
El análisis forense de teléfonos móviles y documentación incautada facilitó la identificación de nuevos miembros y colaboradores de la organización, así como el seguimiento de movimientos financieros y la logística del grupo.
Este trabajo investigativo fue clave para vincular a Álvarez con la red narcocriminal y solicitar su detención inmediata. La causa continúa bajo la infracción de las leyes 23.737 (estupefacientes) y 22.415 (Código Aduanero).
Su historial judicial
Álvarez es líder histórico de la barra brava de Independiente y un referente de “La Gloriosa Banda de Independiente”, facción que disputa el control de la hinchada con “Los Dueños de Avellaneda”.
Antes de esta detención, cumplía arresto domiciliario con tobillera electrónica desde marzo, luego de pasar cinco meses preso por incitación a delitos en contexto de un espectáculo deportivo.
Además, en 2017 y 2018, declaró en una causa por presunto lavado de dinero vinculada al gremio de Camioneros y la familia Moyano.
AS




