El nuevo esquema del Gobierno nacional para impulsar los créditos hipotecarios generó una reacción crítica desde el Banco Provincia. Alejandro Formento, integrante del directorio de la entidad, sostuvo que el alcance de la medida sería reducido y señaló que todavía quedan aspectos por definir antes de conocer su verdadero impacto.
El programa anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo, contempla destinar $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES para mejorar el financiamiento de largo plazo de los bancos y favorecer el otorgamiento de préstamos destinados a la compra de viviendas.
Efecto acotado
Formento cuestionó especialmente el volumen de recursos involucrados. Según explicó, tomando como referencia un crédito hipotecario promedio de unos US$100.000, el monto total permitiría financiar aproximadamente 13.000 préstamos. Por ese motivo, consideró que el efecto sobre el mercado inmobiliario sería acotado.
El funcionario bonaerense también planteó dudas sobre la implementación concreta del mecanismo. A su entender, todavía no están definidos todos los detalles necesarios para evaluar cómo funcionará el sistema y cuál será su alcance real.
Pese a sus críticas, Formento confirmó que Banco Provincia buscará participar de las licitaciones mediante las cuales se distribuirán los fondos del FGS. El esquema prevé que los recursos se asignen mediante licitaciones sucesivas. La primera convocatoria contempla $200.000 millones, mientras que el monto total de $2 billones se distribuirá en distintas etapas.
Los fondos serán colocados en bancos mediante depósitos ajustados por UVA. Para los plazos de un año se estableció una tasa mínima de UVA más 2,5%, mientras que para colocaciones a cinco años el piso será de UVA más 4,5%. El objetivo es que las entidades cuenten con financiamiento más estable para ampliar la oferta de préstamos hipotecarios.
Desde el Banco Provincia señalaron que la entidad ya cuenta con una línea propia de créditos hipotecarios a tasa fija y que, además, buscará aprovechar la nueva herramienta impulsada por el Gobierno nacional. De esta manera, la iniciativa oficial suma respaldo para su implementación, aunque también enfrenta cuestionamientos sobre la magnitud de los fondos y su capacidad para generar un cambio significativo en el acceso a la vivienda.




