La agroindustria cerró septiembre con un fuerte incremento en el ingreso de divisas. Las empresas del sector liquidaron alrededor de US$3.228 millones, un salto del 17% frente a agosto, según los datos difundidos por la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC).
Con ese resultado, el complejo agroexportador acumuló durante los primeros nueve meses del año unos US$22.275 millones en liquidaciones.
El dato mensual quedó entre los mejores registros de septiembre de las últimas dos décadas y media. Sin embargo, todavía se encuentra lejos de los niveles extraordinarios alcanzados en años en los que se implementaron medidas cambiarias o tributarias excepcionales para acelerar la comercialización de granos.
La comparación interanual también muestra una diferencia importante: el acumulado de enero a septiembre representa una disminución superior al 20% respecto del mismo período del año anterior.
El maíz fue uno de los motores detrás del salto de septiembre
Desde Ciara-CEC explicaron que el mayor ingreso de dólares estuvo relacionado principalmente con el ritmo de los embarques de maíz.
El movimiento estuvo acompañado por una mayor cantidad de operaciones entre productores y exportadores, lo que permitió acelerar la llegada de divisas durante el último mes.
La dinámica de ventas del sector es particularmente relevante para el mercado cambiario argentino porque la agroindustria representa una de las principales fuentes de dólares comerciales del país.
La mayor disponibilidad de granos para exportación, junto con el ritmo de los embarques, permitió compensar parcialmente la caída acumulada respecto de 2025.
El antecedente que distorsiona la comparación
La comparación con septiembre del año pasado está condicionada por una medida extraordinaria implementada por el Gobierno de Javier Milei.
En septiembre de 2025, una reducción temporal de las retenciones generó un fuerte incentivo para que los productores adelantaran ventas y las empresas exportadoras aceleraran la liquidación de divisas. El resultado fue un ingreso excepcionalmente elevado para ese mes.
El antecedente más extraordinario, sin embargo, corresponde a septiembre de 2022, cuando el denominado “dólar soja” provocó una aceleración inédita de las ventas del complejo oleaginoso.
Por ese motivo, aunque los más de US$3.200 millones registrados este año representan un volumen significativo, la comparación con aquellos períodos debe contemplar las condiciones extraordinarias que impulsaron la liquidación en ambos casos.
El campo prepara un nuevo récord de exportaciones
El flujo de dólares podría adquirir todavía mayor importancia durante la próxima campaña. Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario proyectó que las exportaciones agroindustriales podrían alcanzar los US$42.200 millones durante el ciclo 2026/27.
De concretarse, se trataría del mayor valor de la serie histórica.
La estimación está condicionada por el comportamiento climático y por la evolución de los rindes, pero refleja el potencial exportador que los especialistas observan para el complejo agroindustrial argentino.
El cálculo contempla los principales cultivos y sus respectivas cadenas de industrialización, con la soja nuevamente como el principal generador de divisas.
La soja seguirá liderando, pero el maíz prepara su propio récord
Según las proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, el complejo sojero podría aportar alrededor de US$22.000 millones entre granos y productos derivados.
El maíz aparece inmediatamente detrás, con una expectativa de exportaciones cercana a US$10.100 millones, un nivel que marcaría un máximo histórico para el cereal.
El complejo triguero también tendría una participación significativa, con una proyección de aproximadamente US$3.500 millones, mientras que el girasol podría generar unos US$3.400 millones.
La composición proyectada muestra nuevamente el peso que tienen los principales cultivos argentinos sobre la generación de divisas y sobre el saldo comercial del país.
La próxima cosecha podría ser menor, pero igual marcar un fuerte ingreso de dólares
El escenario productivo presenta una particularidad. La estimación preliminar para la campaña 2026/27 apunta a una cosecha de aproximadamente 155,8 millones de toneladas, un volumen inferior al récord de 172,4 millones de toneladas que se proyecta para el ciclo actual.
La caída estimada ronda el 10%, pero no necesariamente implica un retroceso equivalente en el valor exportado.
Los precios internacionales, el nivel de industrialización de los granos y la composición de la producción también serán determinantes para establecer cuántos dólares terminarán ingresando al país.
Además, la proyección todavía está sujeta a un factor que puede modificar por completo las estimaciones: el clima.
El clima vuelve a ser la gran incógnita del campo
La Bolsa de Comercio de Rosario advirtió que las cifras son preliminares y que el resultado final dependerá de las condiciones meteorológicas que atraviesen los cultivos durante el nuevo ciclo.
Las estimaciones de producción fueron elaboradas a partir de las intenciones de siembra y de rindes considerados tendenciales para los principales cultivos de verano.
Una mejora o un deterioro de las condiciones climáticas podría modificar tanto el volumen de la cosecha como la capacidad exportadora del complejo agroindustrial.
Por ahora, el dato que queda sobre la mesa es que el campo volvió a acelerar el ingreso de dólares en septiembre y acumula más de US$22.270 millones en liquidaciones durante 2026. Si las proyecciones privadas se cumplen, el agro podría volver a jugar un papel todavía más importante en la generación de divisas durante la próxima campaña.



