El consumo volvió a enfriarse y los supermercados quedaron en el centro de la caída

Las ventas de productos básicos retrocedieron 0,7% en agosto y acumulan una baja de 2,7% en lo que va del año.
Por: #BorderPeriodismo

El consumo masivo volvió a mostrar señales de debilidad en agosto. Después del repunte registrado en julio, las ventas de productos de consumo cotidiano retrocedieron 0,7% frente al mes anterior y quedaron 1,5% por debajo del mismo período de 2025.

Los datos surgen del último relevamiento de Scentia y reflejan un escenario todavía desigual, en el que los canales tradicionales continúan perdiendo volumen mientras las compras por internet sostienen una expansión muy superior al promedio.

Con el resultado de agosto, el consumo masivo acumula una contracción del 2,7% durante los primeros ocho meses de 2026. La fotografía muestra además una diferencia cada vez más marcada entre los formatos físicos y el comercio electrónico.

Supermercados, mayoristas y autoservicios volvieron a perder terreno

La caída de agosto no se distribuyó de manera uniforme. Los supermercados retrocedieron 0,6% respecto de julio, mientras que los autoservicios independientes registraron una baja de 2,4%.

Los mayoristas tampoco pudieron escapar al retroceso y cerraron el mes con una disminución de 2,3%. Las farmacias, por su parte, tuvieron una contracción mensual de 1,8%.

Los únicos canales que lograron crecer frente a julio fueron el comercio electrónico y el denominado canal K+T, que reúne a kioscos y comercios tradicionales. Ambos avanzaron 0,6%.

La comparación interanual vuelve todavía más visible la diferencia. Mientras los principales formatos físicos permanecieron en terreno negativo, el e-commerce registró una expansión de 36,9%.

Las compras online se despegan del resto y vuelven a marcar la diferencia

El comercio electrónico aparece como la principal excepción dentro del escenario de contracción. En agosto, las ventas online de consumo masivo aumentaron 36,9% frente al mismo mes del año anterior.

El crecimiento estuvo impulsado principalmente por alimentación, que avanzó 56,7%, higiene y cosmética, con una suba de 54,4%, y limpieza de ropa y hogar, que creció 49,3%.

La tendencia también se observa en el acumulado anual. El e-commerce registra un crecimiento de 35,9% en los primeros ocho meses de 2026, mientras que supermercados, mayoristas y autoservicios acumulan caídas.

El contraste muestra un cambio en los hábitos de compra: mientras los canales físicos todavía no recuperan el volumen perdido, las plataformas digitales mantienen un ritmo de expansión muy superior.

Los supermercados acumulan la mayor caída entre los principales canales

En la comparación con agosto de 2025, los supermercados registraron una disminución de 3,3%, convirtiéndose en uno de los sectores más golpeados por el retroceso del consumo.

Dentro de ese canal hubo bajas especialmente fuertes en bebidas. Las ventas de bebidas alcohólicas cayeron 11,9%, mientras que las bebidas sin alcohol descendieron 12,1%. También retrocedió la categoría de desayuno y merienda, con una baja de 5,4%.

No todas las categorías tuvieron el mismo comportamiento. Los productos impulsivos crecieron 5,5% y limpieza de ropa y hogar avanzó 2,3% dentro de los supermercados.

Los autoservicios independientes tuvieron una caída interanual de 1,3%. En este caso, el principal impacto estuvo en los productos perecederos, que se desplomaron 15,4%. Alimentación y bebidas alcohólicas, en cambio, mostraron aumentos de 2,9% y 2,4%, respectivamente.

Mayoristas y kioscos también sintieron el freno del consumo

El canal mayorista terminó agosto con una baja interanual de 1,8%. El dato estuvo condicionado por el fuerte retroceso de las bebidas sin alcohol, que registraron una caída de 23,7%.

La alimentación tuvo allí un comportamiento diferente y creció 7,1%, mientras que desayuno y merienda avanzó 1,6%.

Los kioscos y comercios tradicionales agrupados dentro del canal K+T también quedaron por debajo del nivel del año pasado, con una caída de 1,5%.

En ese segmento, limpieza de ropa y hogar retrocedió 10,7% y desayuno y merienda cayó 7,3%. Las bebidas volvieron a ser la excepción: las bebidas sin alcohol aumentaron 9,2% y las alcohólicas crecieron 7,8%.

Las farmacias son el único canal físico que logró crecer

Las farmacias fueron el único canal presencial que mostró una variación interanual positiva. En agosto, las ventas aumentaron 1,2%.

El resultado estuvo sostenido por varias categorías. Limpieza de ropa y hogar tuvo un incremento de 18,2%, mientras que alimentación avanzó 6,3% y desayuno y merienda subió 6,1%.

Sin embargo, la mejora todavía no alcanza para modificar de manera significativa la fotografía anual. En los primeros ocho meses del año, el canal se mantiene prácticamente sin variación.

El consumo de alimentos resiste, pero varias categorías profundizan la caída

El comportamiento por tipo de producto también muestra diferencias importantes. En agosto, las bebidas alcohólicas fueron la categoría que más creció, con una mejora interanual de 2,6%. Las bebidas sin alcohol aumentaron 2%, higiene y cosmética avanzó 0,7% y alimentación registró una suba de 0,5%.

Del otro lado quedaron los productos perecederos, que sufrieron una caída de 8,7%. Desayuno y merienda retrocedió 4,8%, mientras que los productos impulsivos bajaron 2% y limpieza de ropa y hogar cayó 1,9%.

La foto acumulada desde enero es todavía más exigente. Alimentación permanece estable, sin variación, mientras que bebidas alcohólicas acumula una expansión de 3,8%.

El resto de las categorías presenta números negativos. Limpieza de ropa y hogar acumula una caída de 6,4%, perecederos retrocede 6,1% y desayuno y merienda registra una baja de 5,6%.

Los precios siguen creciendo por encima del volumen vendido

El informe de Scentia también aporta una explicación sobre la diferencia entre el dinero facturado y la cantidad de productos vendidos.

En agosto, las ventas medidas en valores aumentaron 25% respecto del mismo mes del año pasado. Sin embargo, el precio promedio de los productos creció 26,4%.

La diferencia entre ambos indicadores resulta significativa: la facturación nominal aumenta, pero lo hace a un ritmo menor que los precios. Por eso, el volumen real de productos comercializados termina mostrando una caída.

La misma dinámica aparece en el acumulado anual. Las ventas medidas en pesos avanzaron 19%, mientras que el precio promedio acumuló una suba de 22,1%.

El consumo todavía no logra consolidar una recuperación

El resultado de agosto vuelve a dejar al consumo masivo en una zona de tensión. El retroceso mensual interrumpió la mejora de julio y llevó la caída acumulada del año al 2,7%.

La contracara es el comercio electrónico, que continúa creciendo a un ritmo muy superior al de los canales tradicionales. Mientras tanto, supermercados, mayoristas y autoservicios siguen sin recuperar el volumen de ventas perdido.

El dato que atraviesa todo el informe es la distancia entre precios y cantidades: aunque la facturación aumenta en términos nominales, el volumen comercializado continúa mostrando dificultades para despegar.

La evolución de los próximos meses será clave para determinar si la caída de agosto fue un nuevo freno dentro de una recuperación irregular o si marca el comienzo de otra etapa de debilidad para el consumo masivo.

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