El Gobierno de Javier Milei aprovechó los malos resultados de las pruebas PISA 2025 para volver a cargar contra las administraciones kirchneristas. A través del Ministerio de Capital Humano, la gestión de Sandra Pettovello atribuyó una “responsabilidad concreta” a los gobiernos anteriores por el deterioro de los aprendizajes y sostuvo que la crisis educativa argentina es consecuencia de políticas aplicadas durante años.
El documento difundido por la cartera de Capital Humano llegó después de conocerse el desempeño de los estudiantes argentinos de 15 años en la evaluación internacional de la OCDE. Argentina quedó entre los países con peores resultados y registró retrocesos en Matemática, Lectura y Ciencias.
Desde el Gobierno buscaron poner el foco en el recorrido escolar de los alumnos evaluados. Según plantearon, los resultados de PISA reflejan los conocimientos acumulados durante aproximadamente 12 años de escolaridad y, por lo tanto, incluyen buena parte de las trayectorias educativas desarrolladas durante las gestiones kirchneristas.
Capital Humano apuntó contra la “cultura educativa” del kirchnerismo
La cartera que conduce Pettovello sostuvo que la caída registrada en las tres áreas evaluadas constituye una consecuencia directa de las políticas educativas implementadas durante los últimos años.
“Como consecuencia directa de las políticas educativas aplicadas por las gestiones anteriores, se registró una caída de los aprendizajes en Ciencias, Lectura y Matemática”, señalaron desde Capital Humano.
El Gobierno reconoció que los resultados argentinos forman parte de un fenómeno internacional. Sin embargo, marcó una diferencia respecto del punto de partida del país: mientras existe una tendencia mundial de estancamiento y retroceso, Argentina ya presentaba niveles de aprendizaje bajos antes de esta nueva caída.
En ese sentido, desde el Ministerio hablaron de una “situación crítica” y cuestionaron una “cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas”, a la que responsabilizaron por el deterioro de distintos sectores del sistema.
La ofensiva política se produjo horas después de que se conocieran los resultados de PISA, que volvieron a poner a la educación argentina en el centro de la discusión pública.
El Gobierno admite una crisis global, pero marca diferencias con Argentina
Capital Humano también puso el resultado argentino dentro de un contexto internacional adverso. Las pruebas PISA 2025 mostraron una caída generalizada del rendimiento de los estudiantes en buena parte del mundo, con los promedios de la OCDE entre los más bajos de toda la serie histórica.
La Lectura fue uno de los campos que registró el retroceso más marcado a nivel internacional. El organismo detectó además un fenómeno que denominó “lectores apresurados”: estudiantes que responden rápidamente pero de manera incorrecta, una conducta que prácticamente se duplicó entre 2018 y 2025.
Para el Gobierno, sin embargo, el escenario internacional no alcanza para explicar la magnitud del deterioro argentino. La administración de Milei sostiene que el país enfrenta un problema adicional porque la caída se produce sobre resultados que ya estaban por debajo de los niveles deseables.
El diagnóstico oficial apunta así a combinar dos factores: una crisis educativa que atraviesa a numerosos países y un deterioro específico de la Argentina que, según Capital Humano, se explica por las políticas acumuladas durante las últimas gestiones.



