Facundo Moyano negó categóricamente las acusaciones por lesiones leves agravadas y privación ilegítima de la libertad en el marco de la investigación iniciada por los incidentes ocurridos el 4 de agosto en su departamento del barrio porteño de Belgrano.
En una segunda entrega de la entrevista concedida a Moria Casán en la pantalla de El Trece, el exdiputado sostuvo que la causa penal responde a un armado mediático e intencional y aseguró que no existieron agresiones físicas hacia Candela Arizaga.
También aclaró que permaneció demorado por las autoridades y no en calidad de encarcelado, al tiempo que cuestionó la cobertura periodística sobre un presunto quebrantamiento de las medidas de restricción perimetral. “Si la violo, me tiene que cuestionar la fiscalía, no Pochi no sé cuánto, que le pasó información a otra persona”, manifestó.
Luego, expresó: “La quiero ver a Candela, dejen de romper las pelotas, porque no tiene sentido. Me querían hacer mal. El abogado que el otro día se equivocó y mandó la renuncia. No renunció porque yo soy culpable, renunció porque yo le dije que renunciara".
"No lo saqué, porque es un excelente abogado, pero creo que esta causa no existe, Moria, es un invento. Candela nunca se contradijo, nunca le pegué. No hay un indicio de nada. El perro no tomó falopa, Candela no toma cocaína”, añadió.
Consumo de sustancias
Al ser consultado sobre la dinámica de aquella jornada, el exlegislador relató la cronología del fin de semana previo a la intervención policial y explicó que fue él mismo quien solicitó la presencia de las fuerzas de seguridad mediante tres llamadas al servicio de emergencias por una descompensación de Arizaga.
Moyano rechazó haber consumido cocaína en la noche de los hechos —aunque admitió la eventual presencia de sustancias sintéticas tipo tusi por parte de su pareja— y desestimó las versiones que lo señalaban por haber enviado a un colaborador a retirar estupefacientes del inmueble antes de las pericias policiales.
En otro tramo de la entrevista, apuntó contra el entorno de la joven y contra un efectivo policial actuante, al denunciar presuntas maniobras de extorsión mediante grabaciones no autorizadas e irregularidades en el procedimiento de detención.
Asimismo, el sindicalista justificó su decisión de no prestar declaración indagatoria en sede judicial: “No declaré porque no quiero decir nada que pueda complicar, inclusive cosas que no son tan malas como se las presenta”.
“Todo lo que digo lo tengo que justificar y lo hago. Lo hago, pero aparte me gusta hacerlo”, dijo. Finalmente, mencionó que no siguió el consejo de su abogada, quien le sugirió declarar que tiene una adicción para generar empatía: “No, primero porque no tengo nada y porque no soy víctima, pero tampoco soy victimario”.
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