Juan Grabois dio a conocer detalles de la reunión que mantuvo en Buenos Aires con el empresario e inversor estadounidense Peter Thiel, una de las figuras más influyentes del mundo tecnológico y referente de Silicon Valley. El dirigente social explicó que el encuentro tuvo como objetivo conocer de primera mano la visión de quienes impulsan el desarrollo de nuevas tecnologías y comprender el modelo que, a su juicio, busca transformar la sociedad a escala global.
Durante una entrevista radial, Grabois sostuvo que decidió reunirse directamente con Thiel para entender cómo piensan quienes lideran ese proceso. Según explicó, consideró más útil dialogar con uno de los principales protagonistas del sector que analizar sus ideas a través de terceros. El dirigente remarcó que mantener conversaciones con personas de distintas realidades forma parte de su forma de hacer política y aseguró que un dirigente debe estar dispuesto a dialogar tanto con trabajadores de los sectores más vulnerables como con integrantes de las élites económicas y tecnológicas.
Ingreso Básico Universal
Entre los temas abordados durante la reunión, mencionó el debate sobre el ingreso básico universal, propuesta que él impulsa y que, según relató, no comparte el empresario estadounidense, aunque aseguró que Thiel mostró interés en discutir la iniciativa.
Grabois planteó además que Argentina podría convertirse en un territorio de prueba para proyectos impulsados por las grandes compañías tecnológicas si no existen regulaciones claras. En ese sentido, advirtió que el país podría ser utilizado para desarrollar tecnologías vinculadas con inteligencia artificial, procesamiento masivo de datos, sistemas militares o investigaciones científicas sin controles suficientes.
Según explicó, la discusión de fondo excede el plano económico y se relaciona con el modelo de sociedad que dominará en las próximas décadas. En ese marco, afirmó que actualmente conviven tres grandes proyectos: el impulsado por China, el promovido desde Silicon Valley y otro basado en el humanismo cristiano.
Durante la entrevista también hizo referencia al aceleracionismo y al transhumanismo, corrientes que, según sostuvo, defienden una expansión tecnológica prácticamente sin límites. En esa línea, aseguró que referentes como Peter Thiel rechazan la idea de establecer regulaciones internacionales para controlar el avance de la inteligencia artificial, al considerar que esas restricciones podrían frenar el desarrollo de la humanidad.
Grabois vinculó esa postura con la enorme concentración de riqueza que existe en el sector tecnológico. Señaló que la acumulación de fortunas de dimensiones inéditas plantea desafíos para las democracias modernas y consideró inevitable que, tarde o temprano, surjan debates sobre nuevos mecanismos de regulación e impuestos a escala global.
El dirigente también mencionó la reciente encíclica del papa León, a la que describió como una fuerte crítica al paradigma tecnológico dominante. Según explicó, uno de los motivos de su reunión fue conocer cómo reaccionaban figuras como Thiel frente a esa visión, que propone establecer límites éticos al desarrollo tecnológico.
En otro tramo de la entrevista, Grabois expresó su preocupación por el impacto que la inteligencia artificial, la automatización y las redes sociales pueden tener sobre las nuevas generaciones. Alertó sobre las consecuencias sociales y culturales de estos cambios y adelantó que trabaja en una propuesta de educación digital integral para abordar esos desafíos.
Finalmente, insistió en que el crecimiento del poder de las grandes empresas tecnológicas representa uno de los debates centrales del escenario internacional. En su opinión, la falta de regulación podría convertir a países como Argentina en espacios estratégicos para la experimentación de proyectos con profundas implicancias económicas, políticas y sociales.




