El juicio por la causa Cuadernos volvió a poner bajo la lupa el allanamiento realizado en 2018 en la vivienda de Cristina Kirchner en El Calafate. A pedido de la fiscal Fabiana León, el tribunal exhibió fotografías de dos cajas fuertes halladas en la propiedad, durante la declaración testimonial de Adrián Lotocki, el excomisario de la Policía Federal que estuvo a cargo del operativo.
Las imágenes mostraron una de las cajas ubicada en un estante elevado, junto a un perchero con ropa, que se encontraba vacía. La segunda estaba instalada a nivel del suelo y contenía libros y cuadernos. El material fue presentado por el Ministerio Público Fiscal como parte de la reconstrucción de los procedimientos ordenados durante la investigación.

El testimonio de Lotocki también aportó detalles sobre otros sectores de la finca, entre ellos un acceso de características particulares que despertó la atención de los investigadores y detrás del cual se encontraron elementos que fueron incautados por orden judicial.
Una puerta de gran espesor y un ambiente que llamó la atención de los investigadores
Durante su declaración, Lotocki recordó que, antes de subir al primer piso de la propiedad, el equipo detectó una puerta pequeña con un contramarco que les resultó llamativo. Según describió, se trataba de una estructura de gran espesor que conducía a un espacio donde había documentación y objetos de valor.

El excomisario explicó que la apertura se realizó por disposición del juzgado y que, para acceder al lugar, intervino personal de Gendarmería con herramientas especiales. Consultado sobre las características de la puerta, señaló que aparentemente era blindada.
En el interior, los efectivos encontraron biblioratos con documentación, bastones presidenciales y una carta de José de San Martín dirigida a Bernardo O’Higgins, entre otros elementos. Según el testimonio, todo fue secuestrado por orden judicial.

La descripción permitió reconstruir parte de las tareas realizadas durante el allanamiento y el alcance de la inspección que se llevó adelante en la vivienda de la expresidenta.
El acta del allanamiento registró modificaciones en un sector del subsuelo
Otro de los puntos que surgió durante la audiencia fue la descripción de un ambiente ubicado en el subsuelo de la propiedad. De acuerdo con el acta del procedimiento, el lugar funcionaba como un pequeño depósito en el que se guardaban pertenencias personales, regalos institucionales, objetos de valor y documentación.
El documento también dejó asentado que ese espacio podría haber tenido un uso diferente al que presentaba al momento del operativo. Los investigadores consignaron modificaciones en el marco y en la puerta de acceso, tanto en sus dimensiones como en los materiales utilizados.
La descripción del acta precisó que la estructura existente estaba construida con madera aglomerada y contaba con una puerta tipo placa que se abría hacia el exterior del pasillo.
Esos detalles se incorporaron al debate oral a partir de la revisión de los registros del procedimiento y del testimonio del exjefe de la delegación de la Policía Federal en Río Gallegos.

El allanamiento en la residencia de El Calafate se realizó el 23 de agosto de 2018, por orden del entonces juez federal Claudio Bonadio y con intervención del fiscal Carlos Stornelli. El procedimiento formó parte de la investigación por el presunto sistema de recaudación de sobornos vinculado con la obra pública durante los gobiernos kirchneristas.
Lotocki recordó que la instrucción judicial contemplaba revisar la totalidad de la propiedad, que cuenta con tres plantas, un subsuelo y numerosos ambientes. La inspección incluyó el registro de distintos sectores y el secuestro de elementos considerados de interés para el expediente.



